26.2.10

Invictus


Clint Eastwood, como hizo en Gran Torino y Million Dollar Baby, nos muestra una vez más que es un excelente realizador, esta vez con una magnífica adaptación de la novela de John Carlin, Invictus. Morgan Freeman hace una magnífica interpretación (que le ha valido la nominación al Oscar a mejor actor) encarnando a Nelson Mandela justo después de salir de la cárcel y convertirse en presidente de Sudáfrica, con el único objetivo de olvidar y perdonar el odio que había en ese país después de años del conocido Apartheid. Para llegar a este objetivo, en principio imposible, utilizará el deporte rey de los blancos sudafricanos, el rugby y la selección de este deporte los llamados Springboks, capitaneado por François Pienaar, interpretado por Matt Damon, y por ello deberán convertir este deporte solo de "blancos" en un deporte que una a dos mundos muy distantes y diferentes.
La película es simplemente perfecta, redonda, a pesar de ser el relato de un hecho que a poco que se sepa del mundo actual, se sabe que termina en un éxito, te mantiene pegado a la pantalla durante las dos horas que dura el film. Emocionante, te hace llegar el mensaje que pretende, el que por encima del color de la piel, los nombres, las culturas, puede haber algo que nos una y que nos ayude a ser mejores personas, en este caso un deporte.
A pesar de las palabras de sus consejeros en que lo mejor es centrarse en mejorar el trabajo, la economía, las infraestructuras, la educación, etc. pero él, Mandela, prefiere centrarse en un imposible inútil, que es lograr llevar a un pésimo equipo de rugby a ganar la Copa del Mundo de este deporte, y para ello contará con la ayuda del capitán del equipo, Pienaar (Damon), y juntos conseguirán unir un país en el sueño de lograr algo increíble y, como ya he dicho varias veces, imposible.
La puesta en escena es increíble, Morgan Freeman llega a parecerse tanto que al final del film no podemos distinguir al auténtico Mandela del de la pantalla, por contra Matt Damon hace un papel más forzado, que a pesar de hacer un gran papel, no llega a ser uno de sus mejores interpretaciones. Por su parte, el resto de actores interpretan los roles típicos de "blancos" y "negros", primero marcando distancias y después llegando a ver que - recordando ese anuncio publicitario - el ser humano es extraordinario.
Solo a modo de conclusión, debemos tener en cuenta que la recuperación de ese país no fue tan perfecta como esta historia pretende hacernos ver, ya que incluso hoy en día aún hay rencores y un cierto distanciamiento de ambas etnias, pero creo que un film como este puede ser un primer paso hacia la unión definitiva.

Valoración: 4,5/5


Recomendación de la semana: La Vuelta al Mundo en 80 días (Michael Anderson, 1956)
Ganadora del Oscar a la mejor película del año 1956, es una excelente adaptación de la obra de Jules Verne. Siendo ya un clásico del género de aventuras, tiene ese toque cómico que hoy en día, en ciertas películas se echa de menos, sobretodo por el papel de Phileas Fogg en manos de David Niven, el gentleman por antonomasia del cine, y el de su acompañante Passpartout, esta vez siendo un personaje mejicano y no francés, por ser interpretado por Cantimflas.Divertida, amena - a pesar de las casi tres horas de duración -, y, sobretodo, trepidante y de una magnificencia espectacular.

Valoración: 5/5