4.5.10

Fantastic Mr. Anderson


Después de Donde viven los monstruos (Spike Jonze, 2009) y Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton, 2010), ahora ha llegado a nuestras salas -con un excesivo retraso respecto el mundo anglosajón- Fantástico Sr. Fox, de mano del realizador americano Wes Anderson. El argumento gira entorno al Sr. Fox (George Clooney), un zorro que en su vida profesional se dedica a cazar pichones, gallinas, etc., pero en el momento de saber que su esposa, la Sra. Fox (Meryl Streep), está embarazada promete dejar su trabajo y pasarse a una vida más tranquila. Después de diversos años -de zorro, claro- su hijo, Ash (Jason Schwartzman) ha crecido y se ha convertido en un peculiar zorro -su padre le llama “especial”-, pero el Sr. Fox ya no soporta más su vida tranquila de columnista en el periódico local, así que decide mudarse a una magnífica casa árbol con vistas a tres granjas, tentación que lo lleva de nuevo a su viejo oficio, provocando a los granjeros, que empezarán su particular cruzada contra todos los animales del valle, pero el Sr. Fox y sus compañeros no permitirán que los granjeros se salgan con la suya. Wes Anderson es conocido por sus particulares películas, entre las que destacan Rushmore (1998), The Life Aquatic with Steve Zizzou (2004) en honor a Jacques Cousteau, y The Darjeeling Limited (2007), a los que se suma esta, su primera cinta de animación.

En sus habituales extravagancias, en plena era digital Wes Anderson ha preferido decantarse por una producción más artesanal, y generar la animación por stop motion, es decir, filmar los movimientos de los personajes fotograma a fotograma. Esta forma de rodaje le da a la película un aspecto muy tosco, pero que al mismo tiempo funciona, ya que la hace muy atractiva. La variedad de planos que encontramos en el film se solventó creando figuras de distintas dimensiones para cada personaje, así los planos más abiertos fueron grabados con decorados no muy grandes y figuras que no superaban los 5 cm, mientras que los enfoques más cercanos se realizaban con figuras articuladas de 30 cm.
El argumento se basa en una novela infantil, Fantastic Mr. Fox de 1970 de Roald Dahl, pero Wes Anderson reconvierte la historia en un magnífica cinta, que vista con prespectiva, es un excelente tributo a todos los géneros del cine, ya queuq podemos ver escenas que recuerdan a los clásicos de robos, como la escena del primer robo que recuerda a The Sting (George Roy Hill, 1973) o Ocean's Eleven (Steven Soderbergh, 2001); otras a spaguetti-westerns, como el enfrentamiento final, muy parecido a los filmes de Sergio Leone; también a películas bélicas, como The Great Scape (John Sturges, 1963) o Paths of Glory (Stanley Kubrick, 1957); y una interminable lista de ejemplos. La historia se establece entorno de una serie de viñetas, cada una correspondiente a los distintos capítulos del argumento, y de un guión excelente que se convierte en la parte importante de la película, el diálogo trepidante e ingenioso divertie a grandes y pequeños -los mayores descubrimos muchos gags con dobles intenciones-. Otra peculiariedad del film es la grabación de las voces, habitualmente grabas en estudio y por separado, Wes Anderson prefirió hacerlo en el contexto que correspondiera en cada escena, creando así el ambiente habitual de cualquier rodaje. Solo como curiosidad, y para acabar de ver las rarezas de este film, en toda la cinta no se dice ni una sola palabra malsonante, sino que estas son substituidas por la palabra “taco”.
Habitualmente los filmes de Wes Anderson gustan a sus seguidores y dejan indiferente a la mayoría del público, pero con Fantástico Sr. Fox el resultado es redondo, ya que, después del largo proceso de rodaje, se ha logrado una película apta para todos los públicos, no solo distinguiendo entre grandes y pequeños, sino también entre fans del cine Indie y el público en general.

Valoración: 5/5


Recomendación de la semana: Master and Commander (Peter Weir, 2003)
Un magnífico film en que se escenifica el enfrentamiento entre Francia e Inglaterra durante las guerras napoleónicas, hasta llegar al pacífico. La HMS Surprise, con el capitán Jack Aubrey "el afortunado" al frente, persigue al navío francés Archeron por medio mundo con la intención de apresarlo, pero esta tarea será difícil y larga. Un magnífico Russell Crowe como capitán británico, le da un toque de patriotismo neutro al film, que engancha a todo el mundo, seas pro-británico o pro-francesa. Con grandes escenas navales muy bien realizadas y un trabajo magnífico de los actores, Peter Weir nos enseña que es un artesano del cine moderno.

Valoración: 4,5/5