24.8.10

Los Mercenarios, por fin están juntos


Rocky, Rambo, Terminator, La Jungla de Cristal, El Único, The Transporter..., todos ellos son títulos de clásicos -y no tan clásicos- del cine de acción, o mejor dicho, de mamporros, patadas, disparos y sangre, mucha sangre. Hasta hoy era impensable que Terminator, John Rambo, Ivan Drago, Frank Martin y John McClane, coincidieran en la misma cinta, con suerte podías disfrutar de dos de ellos, pero no todos. Hasta que un genio de este estilo de cine, Sylvester Stallone, después de recuperar, con sorprendente éxito de taquilla, a John Rambo y Rocky Balboa, decide crear una nueva saga de acción -ya se está planeando la segunda entrega de Los Mercenarios-, para que esos actores, conocidos por su mala uva y la potencia de sus puños, se reúnan y hagan realidad los sueños de miles de fans.
La acción se centra en un grupo de mercenarios, llamados The Expendables -en inglés consumibles o desechables- dirigidos por Barney Ross (Stallone) que son contratados para acabar con el régimen dictatorial de una isla imaginaria del Caribe, de donde se pretende sacar provecho en el mercado de los narcos, todo ello orquestado, no por el dictador en cuestión, sino por un ex agente de la CIA con mucho ánimo de lucro. El grupo de mercenarios, además de Stallone -no hay motivo para citar los nombres de los personajes, porque los actores hacen el papel que hacen siempre- está formado por Jason Statham (Transporter, Crank, The Italian Job), Jet Li (El Único, War, Romeo debe morir), Dolph Lundgren (Rocky IV, 007: Panorama para matar, Masters del Universo), Randy Couture, un profesional de la lucha libre, con alguna participación en el cine, como tipo duro por supuesto, Terry Crews (Gamer, Termination Salvation) y Mickey Rourke (Sin City, El Luchador, Iron Man 2). El "malo malísimo" es Eric Roberts, conocido por ser siempre el malo de los filmes de acción, él no reparte puñetazos, sino que lo hacen sus secuaces, en este caso Steve Austin, profesional como Couture de la lucha libre, que ha participado en diversas películas de acción. La guindilla del pastel de este reparto espectacular es el "cameo" del incombustible Bruce Willis y la aparición -casi divina- de Arnold Schwarzenegger.
Ausencias destacadas, Chuck Norris, Jean-Claude Van Damme y Steven Seagal, se sabe que a los dos últimos se les propuso participar pero rechazaron la oferta, ¿los motivos? ellos sabrán.
El argumento es típico, simplón y hecho a medida para este tropel de estrellas, pero destaca por todos los guiños que se hacen acerca de los filmes de los protagonistas, sobretodo en la magnífica escena en que aparecen en la pantalla Stallone, Willis y Arnold.
Para los que les guste este tipo de películas -como el que escribe, y que influirá en la valoración- disfrutaran por la variedad de bofetadas, patadas, mamporros, etcétera que se ven en la pantalla, además verán a las estrellas de ayer y hoy de este género. Para aquellos que no les guste el exceso de esteroides y de sangre salpicando la pantalla, huyan de la sala.

Valoración: 3/5