16.9.10

Bright Star, ¿vuelve el romanticismo británico?


Este septiembre Bright Star, la película basada en la biografía de John Keats, ha llegado a nuestras pantallas. El film nos narra la historia de amor que mantuvieron durante tres años el poeta inglés John Keats y Fanny Brawne. Un drama que nos transporta al siglo XIX donde seremos espectadores de una intensa pero trágica historia de amor, que se verá repentinamente finalizada por la muerte del joven poeta a los tan solo 25 años de edad. El reparto de este film está formado por a un espléndido Ben Whishaw, en el papel del poeta John Keats, que todos recordaremos por su excelente interpretación del personaje de Jean-Baptiste Grenouille en El perfume. También descubriremos a la australiana Abbie Cornish en el papel de la joven Fanny Brawne, y que, en mi opinión, si Nicole Kidman hubiera creado escuela -que nadie lo niega-, esta sería su primera discípula.
La película, dirigida por Jane Campion, que enamoró a muchos espectadores con la realización de El Piano, no consigue brillar como sus anteriores trabajos, incluso llega a hacerse larga, como dice mi compañero de blog "llega un momento que pides la hora". El aspecto dramático del film, se reduce a las desgracias sociales de la época y a la contención de los sentimientos. No es una película emocionalmente bella, pues cuando se acaba el film, tienes más una sensación de pena y tristeza que de alegría o romanticismo. Cierto es que la historia es un drama y no esperas una sensación de felicidad, pero que sea un drama no implica que el espectador se quede medio deprimido. Como si los momentos de tristeza y pena que contiene esa cinta consiguieran transmitir mas que los momentos de felicidad.
También es necesario destacar que en los aspectos visuales, como el vestuario o los paisajes, son fieles a la época en la que transcurre el film, y la música, a cargo de Marc Bradshaw, resulta ser una perfecta indicadora de los acontecimientos del film.
Esta película la recomiendo para todas aquellas personas que tengan ganas de deprimirse en una tarde lluviosa de otoño, ya que por si lo contrario prefieren una película con happy end pueden recurrir a filmes ambientados en la misma época como Orgullo y prejuicio.

Valoración personal : 3/5