7.9.10

Vaya par de polis, la última de Bruce

Entre film y film de alta calidad, seriedad y dramatismo, las grandes estrellas de Hollywood participan en películas para pasarselo bien, es el caso de Bruce Willis, que si ya es un habitual de los cameos en las cintas de sus amigos, como en el caso de Ocean's Twelve, también lo es en estos filmes para pasar el rato, que al cabo de los años las cadenas de televisión los emiten los sábados o los domingos por la tarde, a eso de las seis. Como ya hizo en El Gran Halcón, 1991, Bruce se pone en la piel de un personaje aparentemente serio y profesional, pero que en realidad es un "cachondo", si el film ya mencionado es un ladrón en este caso es un polícia, un tipo duro, cuyo compañero es, a parte de un "friki" de las películas de polis, un exagerado además de, en argot, un "flipado", interpretado por Tracy Morgan -un habitual de los filmes de humor pasado de vueltas, como Superhero Movie, 2008.
La acción gira a esta peculiar pareja de polícias, que después de hacer una enorme cagada -porque no tiene otro nombre-, son suspendidos de empleo y sueldo, hecho que impedirá al personaje de Willis pagar la ostentosa boda de su hija, y por lo tanto lo deberá hacer el padrastro de esta, Jason Lee -muy alejado de su personaje más conocido, Earl Hickey-. Para conseguir el dinero para la boda, Bruce decidirá vender el cromo de su padre, una joya de anticuario de un valor aproximado de 80.000 dólares, pero en una desgraciada acción le roban el cromo, que va a para a manos de un narcotraficante de la ciudad. A partir de entonces los dos polis harán lo posible para recuperar el cromo, pero se cerán mezclados en una serie de situaciones peligrosas, a la par que divertidas, que les llevarán a enfrentarse con dicho narco.
Un guión sencillo, pero simpático, con grandes dosis de humor, y una versión más del estilo de Dos polícias rebeldes, 1995 y 2003, pero que a pesar de todo siempre funciona. Los actores magníficos, y un Bruce Willis incalculable, que una vez más nos demuestra que es un gran actor y que sabe reírse de los personajes en los que está especializados, como también hizo en Algo pasa en Hollywood, 2008.
En definitiva una buena cinta a nivel de entretenimiento, pero que no és una excelente comedia de acción, ya que tampoco pretendía serlo.

Valoración: 3/5