9.10.10

Al Abordaje: El Pirata Negro, el primer lobo de mar cinematográfico

El pirata negro es, sin duda alguna, la primera aventura de piratas, y que ha sido inspiración para otras muchas, y que, junto a El Capitán Blood (Michael Curtiz, 1935), son la fuente de la que beben todas aquellas películas del género de piratas que se han hecho a posteriori. Se trata de una cinta de aventuras clásica, un héroe, una damisela y un malo, el bueno interpretado por el magnífico Douglas Fairbanks, que, al igual que harían Errol Flynn y Bury Lancaster más tarde, se valía de sus capacidades físicas para sorprender al público en una época en que los efectos especiales y los dobles aún no eran habituales.
Un noble, el Duque de Arnoldo, pierde a su padre a manos de los piratas, y para vengarse el joven decide unirse a ellos y destruirlos desde dentro, convirtiéndose en capitán y en el llamado Pirata Negro -por sus vestiduras-, pero por el camino antes de ejecutar su venganza se cruzan con un mercante, al que sus hombres abordan y capturan, entre los prisiones hay una joven hermosa que deberá salvar.
El argumento no es el punto fuerte de la cinta, pero tratándose de un film de 1926 es toda una novedad, ya que se aleja de las múltiples versiones de La Isla del Tesoro que ya se habían hecho. A nivel tecnico no tiene nada que criticar, es perfecta además de sorprendente y costosa, ya que hay planos en que se puede ver como se han utilizado barcos enteros para rodar las escenas, algo que en la época del cine mudo no era habitual ya que se basaban en pequeños escenarios interiores, y falsos decorados naturales. Douglas Fairbansk mas conocido por ser El Ladrón de Bagdad o D'Artagnan, demostró ser un gran actor de su época y un maestro en el cine de aventuras.
En definitiva, un clásico donde los haya, hoy en día superado por otros filmes debido a los avances técnicos, pero que no por ello deja de ser una buena película.

Valoració: 4/5