4.10.10

Al Abordaje: Piratas de Roman Polanski, un género que resucita

Hoy empezamos el segundo especial en F.M.C. Cine, "Al Abordaje", dedicado a las películas de piratas, y hablaremos desde un clásico de 1926, El pirata negro, hasta la archiconocida saga de Piratas del Caribe, a la espera de su cuarta entrega. Con ello queremos reinvindicar un género, ahora monopolizado -de forma perfecta, ya que no debemos reprochar nada de estos hijos de la factoría Disney-, pero durante muchos años perdido en el anonimato y en la serie B, y lo haremos hablando de las más destacadas películas de piratas, y no tan solo de las más recientes.
Después de años de sequía del género, décadas después de que Errol Flynn, Douglas Fairbanks y Burt Lancaster hicieran las delicias de los fans de las aventuras marinas, el género de los piratas, agotado ya en las primeras décadas del siglo XX, Roman Polanski, autor peculiar y transgresor, decidió a mediados e los ochenta recuperar este este estilo de películas, del que, seguramente, era fan en su infancia.
Hará ya meses que publiqué una pequeña recomendación, El temible burlón (Robert Siodmak), un clásico, no de primer nivel, de este género y, tal vez, uno de los últimos coletazos que dieron las películas de piratas, podríamos decir que se despidieron por la puerta grande, pero no por la principal. Y el regreso a su hogar en la gran pantalla, lo hicieron por la misma puerta, incluso por la de servicio.
En la cinta de Polanski  parte de las clásicas aventuras de estos lobos de mar, en que los piratas británicos y franceses son como Robin Hood que roban al rico, en este caso los nobles y la monarquía españoles, para darlo a los pobres, en este caso más piratas. El protagonismo reside en la pareja de piratas formada por el Capitán Thomas Bartholomew Red y su grumete Jean-Baptiste "The Frog", que van detrás de un trono de oro, el deseo máximo del capitán, pero debido a ello se ven envueltos en la caza de piratas de unos nobles españoles, dueños, por poco tiempo, de los mares. A pesar de ser una realización de Polanski, alguien protegido por ser considerado uno de los autores de cine más reconocidos, en esta obra, lejos de sus habituales realizaciones, no logra una perfección en la cinta que tenemos entre las manos. Lo único que salva esta película es la magnífica interpretación del gran actor Walter Matthau como Capitán Red, un pirata clásico, larga melena pegajosa, barba espesa, gran casaca roja y una pierna de madera.
A pesar de no ser un gran film de aventuras, debe tenerse en consideración por ser la que pico la curiosidad de otros realizadores, y desembocó en la saga piratas de la que ya esperamos la cuarta entrega.

Valoración: 2,5/5