28.10.10

No es nada personal: Promesas del este (David Cronenberg, 2007)

Para cerrar este especial formado por excelentes películas, que mejor que hacerlo con uno de los últimos filmes sobre mafia, y para alejarnos de los Estados Unidos de América, dominadores en este género, nos iremos a Inglaterra, en concreto a Londres, donde vive Anna, una comadrona que ve como una joven muere dando a luz, debido a que fue maltratada, entonces decide cuidar de la hija de esta y de un diario, escrito en ruso. Frente a les negativas de su tío para que le traduzca el diario, recurre a Semyon, el propietario de un restaurante de comida rusa, y este accede sin poner muchos reparos a la extraña petición. A pesar de las negativas, el tío de Anna decide traducir el diario y descubre que es donde la joven muerta días antes en el hospital cuenta los horrores que ha vivido desde que dejó su pueblo de origen, y como acabó siendo víctima de violaciones por parte de mafiosos, pero lo que le traduce el viejo Semyon no es lo mismo, ¿tendrá algo que ocultar? Sí, él es un mafioso con un hijo alocado e irresponsable que no hace caso de nadie, más que de sus deseos más viscerales, pero para controlar a Kirill está Nikolai, el chófer de la familia, también ruso, que entablará una extraña relación con Anna.
Como sucede en Camino a la perdición, y en otros muchos filmes de mafiosos, los problemas de las familias surgen de los hijos rebeldes y mimados del jefe de familia, y que los llevará por un camino tortuoso cuyo único film puede ser la destrucción.
El director, David Cronenberg, después de cosechar un éxito con Una historia de violencia -en la que también participó Viggo Mortensen-, decide tomar un tema tan conflictivo como la mafia rusa en el Londres actual, y convertirlo en un drama casi de estilo griego, enmarcado pero en la niebla típica y gris de las calles londinenses. Una magnífica historia, con sorprendentes giros de guión, y un final inesperado y nada previsible, embarca al espectador en una de las historias de amor platónico más peculiares del cine actual, llegando a creer en que el amor puede cruzar todas las fronteras, incluso las judiciales.
Los actores que dan vida a los personajes de la película son de primera clase mundial y unos profesionales en cuanto a personajes dramáticos, como Naomi Watts (La Señal, 21 Gramos), Viggo Mortensen (El Señor de los Anillos, The Road), Vincent Cassel (El enemigo público nº1, El pacto de los lobos) y Armin Mueller-Stahl (The Game, Ángeles y Demonios). Lo que sorprende es que ninguno de ellos sea puramente ruso, es decir, Mortensen es americano con raíces danesas, Vincent Cassel es francés, y Mueller-Stahl es alemán -a pesar de que donde naciera actualmente es Rusia-, pero todos ellos destacan por su versatilidad al momento de interpretar papeles de todos los tipos y procedencias.
Un sorprendente film que no dejará a nadie insatisfecho ni indiferente, una historia que llega gracias a la magnífica interpretación y realización de todo un equipo, que se nota claramente compenetrado.

Valoración: 4/5