13.10.10

Wall Street 2: El dinero nunca duerme. Vuelve el Gran Gekko

23 años después de que se convirtiera en amo del mundo económico -que puede ser el único que importa hoy en día- de la mano de Oliver Stone, Michael Douglas interpreta de nuevo a Gordon Gekko, con unos cuantos años y canas más, esta vez pero el malvado broker aparece después de unos años a la sombra, aparentemente recuperado de su avaricia compulsiva, con la intención de comerse el mundo que una vez devoró.
Oliver Stone recupera un personaje y una historia excelente, de aquellas que marcan los puntos del friso cronológico de la historia del cine, para crear de nuevo una historia espectacular, llena de auténticos giros de guión para nada previsible. Gekko sale de la cárcel, su hija es una periodista por internet, y el novio de esta es un broker con expectativas, tal como lo fue Gekko en su día. Todo va bien hasta que el joven Jake Moore asiste a una conferencia de Gekko, en que descubre que el malvado futuro suegro que su pareja le había presentado, en realidad es un genio de la economía, y decide entablar relación con él a cambio de unos cuantos consejos para ganar dinero, y como sucede en la selva, el mundo es cruel, y los hombres se devoran unos a otros para obtener el mayor éxito y la mayor suma de dinero. A partir de aquí surgen una serie de idas y venidas de los personajes cerrando tratos para obtener el máximo beneficio, sin pensar en como afectará a los demás.
El valor de la cinta no se basa tan solo en una buena idea puesta en un magnífico momento, sino también por un excelente reparto, encabezado por Michael Douglas, que como ya hemos dicho repite personaje, seguido por Shia LaBeouf, una de las estrellas emergentes de Hollywood, Josh Brolin, un nuevo chico de oro, acompañadas por tres veteranos de estrella, Susan Sarandon, como madre de LaBeouf, Frank Langella, que después del éxito de Frost contra Nixon (2008) parece ser que recupera la forma, y Eli Wallach, que si en El Padrino III ya aparecía mayor, aquí aún más, dejando lejos sus interpretaciones malvado mejicano en los westerns de los sesenta. La gran ausencia es Charlie Sheen, que consiguió el éxito con la primera parte de este film pero que después se dedicó a otros tipos de film.
A pesar de las críticas que ha recibido este film por ser muy inferior a la primera parte, desde aquí lo consideramos una excelente película digna de ver, de recomendar y de ser recordada, ya que cierra la historia que se inicio a finales de los ochenta, y tal como el propio Gekko dice en este film "¿es que nadie cree en las segundas partes?". Sabemos que volver a repetir el éxito de Wall Street (1987) es difícil y que las segundas partes no son tan buenas como las primeras, pero no por ello son malas películas.
En definitiva una cinta muy buena, que a pesar de no ser casi perfecta como la primera parte, recoge lo esencial de esta para crear una nueva historia de gran valor.

Valoración: 4/5