28.11.10

Harry Potter y las reliquias de la muerte. El principio del final empieza mal

La primera parte, de la que será la última entrega de la saga del joven mago Harry Potter, ha llegado a la gran pantalla, y con ella muchas especulaciones y preguntas. ¿Cómo acaba la saga? ¿quien será el vencedor en la lucha final?, ¿que pasará con Ron, Hermione, o los otros estudiantes de Hogwarts? Todas estas preguntas y muchas mas tendrán su respuestas en el 2011, pues si alguien espera encontrar alguna respuesta a cualquier pregunta sobre la saga, que no espere encontrarla en esta primera parte. La primera parte de la ultima película, ha resultado ser nada más que una larga introducción a lo que será realmente la última película de Harry Potter.
En esta entrega se nos enseñan los temas de siempre (la lucha entre el bien y el mal, los enredos sentimentales entre los tres protagonistas -Harry, Ron y Hermione-, y muchos efectos especiales, pero lo que no se le da a les espectador es algo nuevo. Los que hemos leido los siete libros de la saga Potter, entendemos que llevar a las pantallas el último libro de la saga sea una tarea difícil y que simpre habrá quien no este de acuerdo con el resultado.
Harry Potter, después de la muerte de Dumbledore, decide encontrar y destruir todos los pedazos de la alma de Voldemort, algo que no será una tarea fácil, ya que los caballeros de la muerte se han hecho con el poder en la consejería y lo persiguen, para ello contará con la ayuda de sus inseparables amigos, Ron y Hermione, y así poder enfrentarse a "quien tú ya sabes".
En todas las otras películas, aunque el libro fuera cada vez menos inocente, con menos magia blanca y mas peligroso y tenebroso, en las peliculas siempre se había conseguido transmitir al espectador algo nuevo, igual que el libro, que por mucho que fuera el cuarto, el quinto o el sexto libro, siempre se aportaba algo nuevo a la trama y a la historia. Pero en este acaso la primera parte del último libro, no aporta nada nuevo al espectador, la división entre ambas partes ha sido decisión arbitraria de la productora, para aprovechar el tirón del mago británico. La película, que dura más de dos horas, se hace pesada y monótona, ya que el argumento se podía haber explicado en tan solo treinta minutos. Si algo se ha de salvar, son los efectos especiales, que como ya es abitual en la saga, son un elemento muy importante de la trama.
Recomiendo la película a todas aquellas personas, que como yo, simplemente quieran ver el último libro llevado a las pantallas, pero avisándoles de que no esperen tener grandes revelaciones, pues como ya he dicho, simplemente es una larga introducción a lo importante del libro.

Valoración: 2,5/5