10.11.10

La poesía de lo macabro: Sweeney Tood (Tim Burton, 2008)

El famoso musical de Broadway vuelve de la mano de Tim Burton. Se basa en un musical de Stephen Sodheim, uno de los autores del teatro musical más importantes, a su vez, la historia de Sweeney Todd se basa en varios cuentos y leyendas del siglo XIX que hablaban de un barbero asesino, a veces se afirma que puede estar basado en hechos reales, pero no se ha podido demostrar. Sweeney Tood es un musical y narra la historia de Benjamin Barker (Johnny Depp), es un barbero que fue acusado falsamente por el juez Turpin (Alan Rickman), quien enamorado de Lucy, la esposa de Barker (Laura Michelle Kelly), lo condena así a una vida de trabajos forzosos. Con el apodo de de Sweeney Todd , Benjamin Barker vuelve a Londres y se traslada a la calle Fleet, encima de la pastelería de la Sra. Nellie Lovett (Helena Bonham Carter). Con el tiempo se entera de que su hija, Lucy fue violada por Turpin y que ella misma se envenenó con arsénico. Benjamin reabre su barbería con la esperanza que que Turpin acuda a ella, y poderse vengar así de lo sucedido con su familia. La Sra. Lovett se convierte en su cómplice, sugiriendo la eliminación de los cuerpos cociéndolos al horno y haciéndolos tartas para reflotar su negocio. Sweeney Todd, hará todo lo necesario para conseguir asesinar a su enemigo, aunque eso suponga acabar con decenas de vidas
En una película como Sweeney Todd, en la que el siempre protagonista es Johnny Depp y en la que siempre hay un papel para la amada de Burton, Helena Bonham-Carter, ingredientes que no pueden faltar en ninguno de sus films como podemos comprobar por ejemplo en Novia Cadáver, Alicia en el país de las maravillas,... Si juntamos esto con la ya habitual fórmula gótica y siniestra de Burton, no es necesaria una coreografía, una canción o una melodía que adorne aún más su película, brillante producto como siempre de la eterna pesadilla en la que vive su creador. Burton hace de Sweeney un ser latente de furia y odio que se consume a sí mismo y junto a la música de la que se encarga, Stephen Sondheim, consiguen crear en esta película un aire tétrico de intriga y suspense. El genio cineasta llamado Tim Burton hace de su nombre un sinónimo de un tipo de cine muy concreto. Consigue mezclar ficción con realidad en todas sus películas, cosa que resulta un complejo ejercicio de imaginación (el hecho de conseguir fusionar ambas ideas en un film).
En este musical donde las voces de los actores (que no son cantantes) sorprende, la fusión de los colores sorprende en todo su esplendor, ya que al visionar el film, te trasladas a lo más profundo del siglo XIX.
No es la mejor película de Tim Burton ni de Johnny Deep que simplemente está correcto, dado que nos esperábamos más locura, miedo, sangre,… pero también podemos añadir que es difícil triunfar con un musical (o gustan mucho o no gustan) y más cuando la voz de los personajes no es doblada si no que sin ir a ver un V.O.S.E. tienes que leer subtítulos en las canciones para saber de qué va la película. A veces, el hilo musical que nos mueve a través de la historia, se hace un poco denso y puedes llegar a perderte, pero aun así Tim Burton consigue atraparnos con su estética personal y su carácter habitual, haciéndonos saber en todo momento que algo más grande va a pasar.

Valoración: 4/5