24.11.10

Los ojos de Julia. Vuelve el terror pseudopsicológico, pero esta vez a ciegas

Con casi el mismo equipo técnico y la actriz principal de El orfanato, Guillermo Del Toro apadrina la segunda película de Guillem Morales, donde Belén Rueda da vida a Julia, una joven que padece una enfermedad degenerativa de la vista y que está perdiendo visión progresivamente. Cuando su hermana gemela, Sara, ciega a causa de la misma enfermedad, aparece ahorcada en su casa, Julia se niega a aceptar que se trata de un suicidio y decide investigar por su cuenta lo que ella intuye es un asesinato. Conforme vaya descubriendo la terrible verdad sobre los últimos días de la vida de su hermana, Julia irá adentrándose cada vez más en un mundo de oscuridad, hasta que una serie de inexplicables muertes y desapariciones se crucen en su camino. Julia no sólo debe afrontar la pérdida de su hermana, sino también la pérdida de toda esperanza para detener su inminente ceguera, pues ella sufre la misma enfermedad y parece compartir su mismo destino.
Los ojos de Julia confirma a Belén Rueda como reina del horror español, después de ver su actuación en películas como, la ya mencionada, El orfanato, podemos comprobar que simplemente con ver su cara de impotencia al ir perdiendo la vista provoca una gran sensación de malestar que nos hace retorcernos en la butaca. Es impresionante comprobar cómo una persona con los ojos vendados puede expresar tanto con sus gestos.
El film, engancha al espectador desde su inicio, es un entretenimiento que cumple con su cometido.
Personalmente diría que ha sido más bien un film decepcionante, tiene muchos momentos de tensión pero muy seguidos, y la película pasa de mucha tensión a momentos de verdadero aburrimiento. Es una propuesta muy cuidada en el aspecto técnico, estético y formal que trata de ocultar las extremas limitaciones, exigiéndole mucho al espectador para ofrecerle poco.
Hay una puesta en escena muy bien cuidada donde a través de la ceguera de la protagonista, aprendes a moverte por el ambiente del film y donde nos sorprenderán con un final lleno de tensión donde los flashes serán los protagonistas. El miedo, emergerá de manera muy natural, sin abusar, pero esperándonos cada momento de tensión y terror, no sé si agraciadamente o desgraciadamente por los efectos sonoros incluidos, algo que ya pasaba con El orfanato.
La película acaba enredada en su propia historia, como el pez que se muerde la cola, sin grandes sorpresas, ya que si eres seguidor de las películas de terror, en seguida descubrirás todo, ya que en un guión cogido por los pelos te van avanzando todas las posibles pistas que hacen que se convierta en previsible al poco de empezar.

Valoración: 3/5