18.11.10

Los otros dos. Will Ferrell logra cargarse otra buena historia

El director y guionista de la cinta, Adam McKay, que escribe y dirige para Will Ferrell, en este caso se ha equivocado en confiar en su amigo y actor fetiche, porque lo único que ha logrado es estropear una muy buena historia, porque su humor pasado de vueltas y exagerado, que sirve para ciertas comedias, pero no para este humor con acción, habiendo actores mucho mejores para este papel, porque el absorbe el humor y la pantalla haciendo que sus compañeros, de alto calibre, queden desmejorados y fuera de lugar.
Samuel L. Jackson y Dwayne Johnson se parodia a ellos mismos, se ríen de sus personajes de tipos duros como Shaft -incluso se utiliza la misma banda sonora-, para dejar sitio para los otros dos. Como en todas las comisarías norteamericanas hay los tipos duros y en el resto de la masa de policías, hay los otros, un par de pringados que no tiene química como compañeros, uno es adicto al papeleo y el otro es un hiperactivo de gatillo fácil que le pegó un tiro a un jugador de baseball. Después del fuera de juego de los tipos duros, los otros dos deberán coger las riendas de los casos importantes y forzarse al límite para lograr resolverlos y hacerlo de la forma más espectacular posible.
Will Ferrell, del que ya hemos hablado, interpreta al adicto al papeleo que conduce un Toyota Prius y que atrae extrañamente a las mujeres, como su despampanante mujer interpretada por Eva Mendes, y su compañero está interpretado por Mark Walhberg, haciendo de un tipo duro que no puede ser tipo duro, que no le dejan, hay otra pareja interpretada por Samuel L. Jackson y Dwayne Johnson, y el jefe de todos ellos es el veterano Michael Keaton, que vuelve a interpretar un papel cómico, que es lo que le gusta, y en este caso consigue hacer un personaje divertido por su contradicción entre ser jefe de policía y jefe de sección de una tienda de bricolaje.
La historia pintaba bien hasta que Will Ferrell se descontrola empieza usar su humor sin gracia, que te ríes de vergüenza ajena, al final son Walhberg, Jackson, Johnson, Mendes y Keaton los que consiguen hacer reír al espectador por parodiar los papeles que normalmente interpretan en otros filmes, como por ejemplo, Wahlberg parodia Max Payne.
Una buena historia, con un buen guión, buenos actores pero con el peso muerto que supone Will Ferrell en este tipo de filmes, tanto pesa que una película de 100 minutos se hace eterna y lenta, siendo de acción. Este peso influye mucho en la valoración, ya que por lo contrario, si Ferrell no participara en esta película, la nota podría ser superior.

Valoración: 3/5