1.11.10

Los Seductores. El estilo americano en el cine francés

Cuando hablamos de las comedias francesas, hay dos estilos, las que son puramente francesas y las que siguen el estilo americano, pues bien esta es de la segunda categoría. Mientras otros filmes cómicos galos, como Salir del Armario, La cena de los idiotas o Bienvenidos al Norte, llevan impreso ese humor absurdo y característicos del humor europeo, sobretodo inglés y francés, Los Seductores -de título original L'Arnacoeur- con un argumento, y un título en castellano, muy similar a las películas Un par de seductores (1988) y Las seductoras (2001), los realizadores de han copiado la base de cualquier comedia romántica americana, con un inicio en que los personajes se odian, un inpass de romance, un coletazo de vuelta al odio, y un magnífico happy end.
El argumento gira entorno a Alex Lippi, su hermana Mélanie y el marido de esta, Marc, los tres forman un equipo de rompe-parejas, todos aquellos que quieran que cualquiera deje a su pareja, les contratan, ellos estudian el caso y crean la situación óptima para que uno de los miembros de la pareja abandone al otro. El último caso es el de Juliette Van Der Becq, el padre de la cual no quiere que se case con el aparente hombre perfecto, a pesar de que ella esté enamorada del príncipe azul su padre insiste y las deudas de Alex lo llevan a aceptar este reto imposible.
Los papeles protagonistas son para Romain Duris (Las aventuras amorosas del joven Molière, Arsène Lupin) y Vanessa Paradis (La fille sur le pont), una pareja que demuestra química en la pantalla, transmiten con total realismo los sentimientos que caracterizan a las parejas bien compenetradas, tanto reales como ficticias, y sucede lo mismo con los personajes de Mélanie (Julie Ferrier - Micmacs à tire-larigot) y Marc (François Damiens - Le petit Nicolas), que a pesar de ser dos tipos de pareja distintos expresan las realidades que existen. El punto fuerte de este film no son las tonterías de guaperas simpático de Duris, ni las respuestas crueles de Paradis, lo que realmente divierte son las situaciones en las que intervienen Ferrier y Damiens, ambos actores cómicos de gran calidad, porque son los que aportan la chispa cómica a un film que más bien una romance cómico que una comedia romántica. Esto no significa que todo el peso del humor lo lleven estos dos personajes, sino que es para todos los personajes, incluso el matón serbio, y Duris y Paradis, en su registro, también nos roban más que una sonrisa.
Una comedia que conseguirá hacernos pasar un buen rato, pero que se queda un poco corta en respecto otras obras cómicas del cine francés como las ya nombradas.

Valoración: 3,5/5