16.11.10

Paranormal Activity I y II, miedo en estado puro

En Paranormal Activity 1, veremos la historia de Katie y Micah que son joven pareja que se muda a un nuevo hogar. Desde siempre, Katie ha estado convencida de que a su alrededor hay fuerzas demoníacas que la observan y la intimidan. Su novio decide instalar una cámara en la habitación para saber si ocurre algo mientras están dormidos. Las imágenes que recoge la cámara serán inolvidables…
En Paranormal Activity 2, veremos como dos meses antes de lo que vimos en el anterior film, las cosas se ponen extrañas en la casa de la hermana de Katie. Ya que ella con su pareja y sus hijos, después de mudarse al típico barrio residencial, empiezan a tener los mismos síntomas de terror que observábamos en Katie y Micah en la primera parte. Sufren un extraño robo y colocan cámaras por toda la casa para vigilarla... lo que captarán las cámaras no serán precisamente ladrones. Esta película es el nexo de unión entre la primera parte y la segunda y a su vez es la que nos aclara el por qué de muchas cosas que suceden en la primera parte.
Paranormal Activity ha pasado de ser una película de bajo presupuesto estilo el proyecto de la Bruja de Blair, a ser uno de los films más esperados del año, incluso se ha llegado a decir que es la versión actual de El exorcista.

A pesar de que hay pocos sobresaltos en la película, pero piensa, ¿cómo estarías si un día estás en tu cama, y notas una respiración en tu rostro, o el roce de unos dedos en tus pies, o que la puerta de tu cuarto se cierra, pasos movimientos a tu alrededor, pero no ves nada? Cuando ves esta película tienes la sensación de ver algo real, que sucede delante de ti y no puedes hacer nada para impedirlo.
Algo a destacar antes de ver el film es que tienes que meterte de lleno en la película, casi sin parpadear, porque en cualquier nanosegundo puedes perderte cualquier cosa importante para el desarrollo de los hechos, que van estructurados al más puro estilo El resplandor.
Sin embargo, hay algo muy importante que cambia del primer al segundo film; el espectador. Ahora ya sabe lo que hay, conoce las reglas del juego porque jugó con él en la primera parte. No podemos ver la segunda parte sin ver la primera, ya que tienen una inesperada conexión y, una prueba de resistencia psicológica aún mayor. Muchas veces no ocurre nada, y en otras apenas se percibe que alguna cosa va mal, ya que aparece tal cantidad de elementos en pantalla en los que fijar la atención, que nuestra mirada acaba estando en constante movimiento. Pero ojo, nos toca hacer esto porque ya sabemos cómo funciona la cosa. En definitiva, unas películas que dan lo que promete.

Valoración: 4/5