25.11.10

Scott Pilgrim contra el mundo. Cómics, videojuegos y romance en un cocktail fílmico

El cine independiente, aburrido y raro para la mayoría, como siempre nos deja alguna que otra perla que sorprende tanto al seguidor como al que se ha equivocado de sala. En este caso, desde Canadá nos llega esta adaptación del cómic, también de origen independiente, de Bryan Lee O'Malley, en ambos casos la historia gira entorno a Scott Pilgrim, un chico de 21 años que se dedica a ir de chica en chica i a tocar la guitarra, la última de sus aventuras, Knives Chau, una adolescente de 17 años, con la que vive una magnífica relación de amor-amistad y lo llevan de nuevo a su adolescencia, unos cuatro años atrás. Todo va bien hasta que se le cruza una americana, Envy Adams, de la que se enamora perdidamente, y parece que se correspondido, aunque de forma peculiar. Scott deja a Knives, que no permitirá que la abandonen y lo acosará, y se dedica en cuerpo y alma a Envy, lo que no sabía Scott es que para salir con su nueva amiga debe derrotar a sus 7 súper ex-novios.
Con una llamativa estética, esta pequeña obra de arte combina la imagen del cómic -tanto del propio como el de toda la vida, recordando a veces la serie de los 50 de Batman- con la de los videojuegos, las barras de vida, los puntos por los golpes, etcétera, etcétera. Y el resultado que consiguen es muy positivo y resultón. Así como en las películas musicales la gente de golpe empieza a cantar y a bailar y después todo sigue normal, sin que nadie diga "¿Es que nadie ha visto lo que ocurría aquí hace unos instantes?", aquí el baile se ha cambiado por otra coreografía, la lucha, sobre exagerada, pero que en el conjunto del film queda muy apropiada. Lo más sorprendente es que la excusa para lucha y esta estética es una historia de amor, y no una comedia romántica, sino una película romántica azucarada hasta el límite.
Edgar Wright sigue con esta estética un tanto peculiar de filmes en contextos de excesiva normalidad pero con un acción pasada de vueltas, que, normalmente, le da buenos resultados como en el caso de Zombies Party (2004) y Arma Fatal (2007). Aunque el film tiene unas bases de cine independiente, el reparto no lo parece, encabezado por Michael Cera, un nuevo cómico, y habitual del cine canadiense de más alto nivel, que se ha hecho conocer con Juno (2007), Supersalidos (2007) y Año Uno (2009), sorprende en este peculiar papel de superhéroe casero. Entre los exnovios destacan Chris Evans -que se ríe un poco de sus papeles habituales-, y Jason Schwartzman -uno de los actores fetiche del director Wes Anderson.
Recomiendo que se vea este film, y aquellos a los que este tipo de filmes sobre cómics y videojuegos, pero que les guste el cine, como mínimo que miren los trailers, y así verán las peculiaridades de este extraño film.

Valoración: 3,5/5