3.11.10

Stone, un drama filosófico insuficiente

Lo que en un principio parecía un thriller filosófico sobre el bien y el mal, con una prisión con fondo, resulta al final ser una excusa para reunir a tres buenos actores y desaprovechar su talento, por el exceso de histeria y dramatismo del film, acaba produciendo unos personajes para nada creíbles, y por lo tanto una historia artificial y difícil de creer por ser demasiado dramática. A pesar de las escenas en que Edward Norton recita, casi de memoria, una serie de teorías sobre el porque tenemos lo que tenemos y somos lo que somos, con una serie de justificaciones metafísicas, que para cualquier mortal, resultan pesadas cuando lo que van a ver es una thriller dramático.
La pena de este film es como se desaprovecha el talento de grandes actores como son Robert De Niro, Edward Norton y Milla Jovovich. El primero hace un papel de ideología parecida al que nos brindó en Machete (Robert Rodriguez, 2010), un religiosa con pinta de político sureño americano, con un exceso de patetismo del personaje, que hace que su actuación sea superficial y poco estudiada. Por su parte Norton, especialista en hacer personajes que se redimen de sus pecados -véase American History X- o de auténticos malvados, aquí su exceso de nerviosismo e histeria provoca que se haga cansino y poco creíble. Y algo parecido sucede con el personaje de Milla Jovovich, que como en el caso de sus compañeros, el exceso lleva al error, en este caso el personajes es demasiado provocativo y excesivamente sexual y morboso, dejando el recuerdo de una mujer de la calle.
El argumento, como ya he apuntado, es un refrito de los thrillers filosóficos, pero mal llevado, y con una inconexión entre las escenas que hace que te pierdas en tal maraña de tristeza sin sentido. En definitiva un film que defrauda, deja decepcionado, y si vas al cine sales enfadado por el gasto de dinero.

Valoración: 1,5/5