2.12.10

Chloe. La intriga pasional invade la gran pantalla

Julianne Moore es una ginecóloga de éxito que sospecha de las infidelidades de su marido, Liam Neeson, profesor de música, para descubrirlos contrata los servicios de una joven e irresistible prostituta de lujo, Amanda Seyfried, para que esta después le cuente sus encuentros, llevándola hacia un destino diferente, un redescubrimiento de su vida sexual.
Este trío de actores consigue darle credibilidad a una historia que podría ser costumbrista, se detecta una auténtica química en la pantalla, tanto en los momentos de tranquilidad como en los momentos más pasionales.
Una historia que podría ser un típico argumento de infidelidades da un giro de guión perfecto, llevando al espectador hacia donde no había pensado. Atom Egoyan, director egipcio, acierta a la perfección al dirigir una cinta como esta, demostrando que sabe como crear la intriga a través de un argumento simple como es una infidelidad, que también podría ser la base para el argumento de una película de una tarde de sábado de una cadena privada.
La suma de grandes actores, además de profesionales, un guión sorprendente y una excelente dirección crea una película que sorprenderá a más de uno. A pesar de todo ello, llega un punto en que la historia se convierte en un morbo desmedido, y la pasión llena la pantalla hasta lo exagerado cansando al espectador con la malicia y prejuicios de los personajes.
Una cinta con una buena base pero que al final sus altibajos argumentales cansan, primero sorprende y gusta, pero a medida que avanza la historia se vuelve repetitiva con detalles innecesarios, haciendo que el espectador vea que no es nada nuevo, sino una versión con calidad de los filmes que nadie ve de las tardes de los fines de semana.

Valoración: 3/5