14.12.10

Franklyn ¿un nuevo V de Vendetta?

Después del éxito de crítica y público que tuvo V de Vendetta, pero no de su autor Alan Moore, todos los héroes enmascarados en ciudades destrozadas por la corrupción que han surgido después son víctimas de la comparación con la adaptación de la famosa novela gráfica. Pero esta vez las posibles comparaciones, después de ver la película, son completamente equivocadas.
Esta película se estrenó para el público británico en 2008, y más de dos años después llega a nuestras pantallas de forma bastante desapercibida, debido a las dudas que nos proyecta su argumento.
Londres y Ciudad Intermedia, dos ciudades aparentemente distintas, la ciudad londinense actual en la que una joven con serios problemas de autoestima y dudosa creación artística, un joven que es abandonado en el altar la noche del ensayo, y un hombre que va en busca de su hijo desaparecido. Por el otro lado un un vengador enmascarado, de nombre Jonathan Preest, que vive en Ciudad Intermedia, una ciudad donde los clérigos se encargan de controlar a todo el mundo, en donde todos están obligados a tener fe, la que sea -incluso siguiendo las instrucciones de un electrodoméstico-. Jonathan persigue a El Individuo, el más malvado de los jefes de una secta, para eliminarlo por misteriosos motivos. Aparentemente cuatro historias que no tienen nada que ver pero que confluirán en un apoteósico final.
La opera prima de Gerald McMorrow, un desconocido del cine, pero que pisa fuerte en su primer largometraje como director, contando con el apoyo de actores que están teniendo un cierto tirón, como Eva Green, conocida por participar en El Reino de los Cielos y por ser una chicha Bond en Casino Royale, Ryan Phillipe actor en Banderas de nuestros padres, y Sam Riley conocido por ser el protagonista del film Control. Además de contar con un actor de calibre como Bernard Hill que fue el rey Theoden en los dos capítulos finales de El Señor de los Anillos. Un reparto joven pero ya muy conocido por una opera prima sin muchos precedentes.
Como podréis comprobar después de ver Franklyn los dos hilos argumentales, marcados por las ciudades en que transcurre la acción, si se hubieran planteado en términos independientes hubieran tenido un éxito considerable, una como una cinta de ciencia ficción y la otra como un profundo y profundo drama, pero al estar unidas provoca que el espectador siga la acción sin saber muy bien a donde le lleva, es decir, viendo hechos completamente inconexos. 
Una buena cinta, al igual que un buen comienzo como director de McMorrow, pero con carencias provocadas por la confusión del argumento. A pesar de ello el nivel de intriga que consigue con esta cinta es inmejorable manteniéndonos pegados a la butaca durante todo la proyección.

Valoración: 3,5/5