24.12.10

Recomendación de la semana: Johnny English (Peter Howitt, 2003)

¿Que pasaría si en lugar de Pierce Brosnan o Sean Connery, el Servicio Secreto Británico contara tan solo con Rowan Atkinson? El actor que se hizo famoso por interpretar al patoso y poco oportuno Mr. Bean, en 2003 regresó en el traje de un agente secreto, y lo hizo por todo lo alto, convirtiéndose, si los amantes de Casino Royale (1966) lo permiten, en la mejor parodia que se ha hecho sobre las películas de espionaje, sobre todo de la saga Bond.
En el funeral del Agente Uno, muerto en un terrible accidente abriendo una la escotilla de un cementerio, cuando todos sus compañeros les están retando culto, una terrible bomba -en una excelente escena, cabe decirlo- termina con la vida de todos los posibles sucesores del Agente Uno, ¿todos? No, aún queda el implacable Johnny English, encargado de los códigos de abertura de la ya mencionada escotilla. Frente a este situación los jefes no tienen más remedio que darle el puesto a English. Justo después de este repentino y obligatorio cambio de personal, las Joyas de la Corona Británica son robadas, y el flamante y nuevo Agente Uno deberá atrapar al culpable, cuando todas sus sospechas apuntan a Pascal Sauvage, un francés afincado en Londres.
Rowan Atkinson se pone en la piel de un personaje que es un Mr. Bean con muchas más líneas de diálogo y que sigue la estela de la Víbora Negra, serie creada por el popular actor. El origen del personaje, si no recuerdo mal, reside en unos anuncios de una tarjeta de crédito, para los que Rowan Atkinson se sacó de la manga el personaje, aún sin nombre, que tenemos entre manos. Tratándose de Atkinson, un poco amante de su ego, la historia gira entorno a su personaje y los secundarios son absorbidos por las numerosas y continuas escenas cómicas en las que se ve envuelto nuestro peculiar héroe. La actuación del actor británico, como siempre, es excelente, pero ensombrece los pocos atisbos de humor de los actores, Natalie Imbruglia, destacada cantante que aquí interpreta a una eficaz agente de la Interpol, y Ben Miller que da vida al ayudante de English, bastante más atento que su jefe. Al que no ensombrece, ya que es prácticamente imposible, es a John Malkovich, americano britanizado, que interpreta a un egoísta y ambicioso francés.
Los despistes muy cómicos cómicos de English son los que lideran la acción y el hilo argumental, llevándolo meterse en más de un lío y en una situación absurda, que tratándose de Rowan Atkinson van implícitas en sus habituales papeles, como los famosos personajes televisivos de Mr. Bean o Black Adder.
Un brillante guión, al más puro estilo británico, y un papel hecho a medida para uno de los mejores cómicos de las islas, logra un resultado excelente, una comedia redonda, que no pierde el ritmo y consigue hacernos reír sin para durante toda la cinta.

Valoración: 4/5