10.12.10

Recomendación de la semana: Llámame Peter (Stephen Hopkins, 2004)

¿Quién se esconde detrás del Inspector Clouseau, el Dr. Strangelove o el Sr. Chance? Stephen Hopkins nos presenta el drama, en clave de humor, de la verdadera historia de Peter Sellers, no la que cuentan sus personajes, sino la que se ha ido filtrando a los medios públicos sobre su carácter y su forma de ser, no tan divertida como todos podamos imaginar.
En base a la novela, del mismo título, de Roger Lewis se ha montado un guión perfecto, sin altibajos, que mantiene el mismo nivel durante todo el film, mostrándonos, con un patetismo extraordinario, como era en realidad uno de los grandes genios del humor. Una dramática historia de una vida, sin más alicientes que la adicción al trabajo y al éxito -además de a multitud de sustancias estupefacientes- que lo llevó, sin remedio alguno, a la muerte. Una vida estresante, sin vida personal y con mucho dinero, además de mucha presión por parte de su entorno, llevó a Peter Sellers a ser uno de los seres más desgraciados de la historia, a pesar de su aparente felicidad, nunca lo fue durante su vida de estrella mediática.
El film recoge las vivencias de este actor desde que es descubierto cuando trabaja en la radio hasta su muerte, pasando por todos los episodios de su vida, como los diversos matrimonios, problemas familiares, crisis profesionales, adicción a las drogas, etc, además de sus numerosas películas. Los detalles más escabrosos que nos gustaría saber de una gran estrella reunidos en un film.
Además de los problemas que tuvo Sellers en casa, en el trabajo era un auténtico demonio, consiguiendo volver locos a todos sus directores -a excepción de Blake Edwards, uno de sus pocos amigos, o Stanley Kubrick, que supo poner sobre la mesa sus razones para dominar al difícil actor-, como en el caso del film Casino Royale, al que, por su culpa, dirigieron cinco directores distintos. 
Para interpretar a este peculiar personajes, que debe interpretar a múltiples personajes -como si fuera una muñeca matrioska- se recurrió a uno de los grandes actores que hay en el panorama mundial, Geoffrey Rush, que una vez maquillado y con el pelo negro consigue un sorprendente parecido con el desaparecido actor británico. Rush logra algo solo al alcance de unos pocos trasmitir patetismo dramático a través de la comedia, ya que el film es la historia de un drama pero en una clave de humor my exagerada, por dos motivos, el primero es que es inevitable hacer comedia si se habla de uno de los mayores actores cómicos de la historia, y el segundo para enfriar el drama y hacer mucho más pasable el film, porque sino sería la consecución de escenas tristes y dramáticas.
El reparto lo complementan Charlize Theron en el papel de su segunda mujer, Emily Watson como la primer esposa de Peter Sellers, John Lithgow en el papel del paciente Blake Edwards, Miriam Margolyes, que interpreta a su influyente madre, Stanley Tucci se pone en la piel del genial director Stanley Kubrick, y Stephen Fry hace del decisivo y sobornable vidente Maurice Woodruff.
Lo que de verdad nos muestra esa película es la crisis de personalidad que sufrió este magnífico actor al crear, sobre su pobre personalidad, multitud de personajes que poco a poco se comieron su auténtico yo, por ello Sellers se sintió -o como mínimo eso nos cuenta el film- completamente realizado al interpretar al Sr. Chance, un personaje carente de personalidad, con el que, por motivos evidentes, se sentía completamente identificado.
Un film muy cruento, no por violencia, sino por enseñarnos que uno de los actores que más nos ha hecho reír es uno de los que menos ha reído.

Valoración: 3,5/5