21.12.10

Sesión de Tarde: Blow (Ted Demme, 2001)

Blow, está basada en hechos reales y cuenta la historia de George Jung (interpretado por Johnny Depp), el mayor narcotraficante de cocaína de los años 70 en los Estados Unidos. Proviene de una familia con pocos recursos que va tirando con la ayuda de su pequeño negocio. George no quiere seguir los pasos de su familia y se va a California para iniciar una nueva vida. Pero aun antes de empezarla y casi sin quererlo, ya se vio en prisión. Fue precisamente en la prisión donde tuvo sus primeros contactos con el negocio de la cocaína. Un negocio del que con los años, aprendió a sacar provecho, hasta convertirse en el principal eslabón del tráfico de cocaína entre el cartel colombiano de la droga dirigido por Pablo Escobar y el mercado de los Estados Unidos.
Es una película cuyo mensaje es claro “la droga no es buena”, podría ser cualquier film de colegio para entender que no se debe ni consumir ni vender, a pesar de que no creo que sean las intenciones del director cuando se rodó. Así el padre del protagonista (Ray Liotta) representa un perdedor honrado para un hijo que, cuando intenta reconducir su vida, se da cuenta del buen padre que tenía. Al final de la película te ponen una fotografía del George Jung real. En sus primeros planos Blow, arranca con fuerza, con un prólogo colombiano que se desvanece tan sólo segundos después. En el instante en que aparece en pantalla Johnny Depp dando vida a George Jung, personaje real que se alzó con un puesto de capo de la droga en la Norteamérica de los 70 para caer en picado a los abismos del fracaso. La vida de este individuo y su trayectoria delictiva supone una promesa argumental llena de atractivos que cae, convertida en guión por Nick Cassavetes y David McKenna.
Cuando un espectador se decide a ir al cine a ver a los talentos de Penélope Cruz, Johnny Depp y Ted Demme, está seguro de que ha asistido a un bombazo con una buena combinación de actores, en la que el guión y el film van a tener si más no el mismo nivel. Blow no es más que el enésimo tratamiento del sueño americano, del ciudadano pequeño que se hace grande, que obtiene la riqueza y la fama por cualquier vía necesaria. El film ofrece al espectador el camino más rápido de obtener ese sueño: la delincuencia y el tráfico de droga que acabará, en la llamada ‘Tragedia Americana’.
En definitiva, un film para ver sin más importancia, ya que la temática está muy tratada y no nos explica nada que no exista.

Valoración 3/5