6.1.11

Bruc. El desafío. ¿Rambo en Montserrat?

La calma que precede a la batalla ha vuelto, las tropas, o lo que queda de ellas, de la Grande Armée se recomponen entre cadáveres aplastados, el honor de Francia ha sido violado por primera vez desde que Napoleón subió al poder, por ello debe ser recompensado, y la única forma es matando al héroe de tan cruenta batalla, Joan Casselles, apodado Bruc, un carbonero de un pueblo colindante al Macizo de Montserrat, consiguió con su tambor y la ayuda de las montañas hacer temblar al mayor ejército de Europa. Eric Maraval, oficial napoléonico y íntimo de Napoleón, será el encargado de capturar y matar a este joven héroe. A partir de este momento empieza una carrera a contrarreloj por el característico valle catalán.
De la mano del director del galardonado documental Garbo. El espía que salvó el mundo, Edmon Roch, y del joven director Daniel Benmayor, nos llega Bruc. El desafío -en la versión original catalana Bruc. La llegenda-, un relato histórico de lo que podría haber pasado después de la batalla del Bruc, en una mezcla perfecta entre un Rambo y un western a la catalana.
Juan José Ballesta que demuestra, que  demuestra ser un actor de valía, ya que a pesar de ser castellano parlante y de Madrid, consigue hablar catalán de forma más que convincente, interpreta a Joan el héroe, que con unos sueños que nos relatan la batalla, lucha por su libertad como lo hizo por la libertad de su pueblo. El grupo de perseguidores, similar a un Equipo A pero en francés y malvado, esta formado por Vincent Perez que interpreta a amigo y compañero de promoción de Napoleón que se encarga de las situaciones complicadas, como si de un espía se tratase, junto a él encontramos a un soldado enorme sin lengua interpretado por Jérôme Le Banner (Astérix en los Juegos Olímpicos), un mameluco -seguramente procedente de las campañas de Egipto- interpretado por Moussa Maaskri, y un joven húsar -muy parecido a los que vimos en Los Duelistas-, papel que lleva a cabo Nicolas Giraud. Este peculiar equipo esta completado por un Santi Millán que deja de lado sus papeles, en donde estaba encasillado, de "guaperas" gracioso para interpretar a un catalán afrancesado que lucha en las tropas francesas, siendo uno de los más temidos soldados del Emperador, por su crueldad y su aspecto aterrador.
Los grandes planos que enfocan el territorio catalán, dignos de un documental, hacen de este territorio, caracterizado por su religiosidad, un escenario bélico digno del más grande de los ejércitos, a pesar de tratarse de una derrota.
A pesar de ser un argumento ficticio en base a unos hechos reales, la historia podría ser cierta, ya que al ver el film se puede comprobar que hay un estudio histórico detrás, la ambientación perfecta y un guión excepcional hace de esta modesta producción catalana en un film que se hará oír en los próximos meses.

Valoración: 4,5/5