5.1.11

Cine Histórico: Los diez mandamientos (Cecil B. DeMille, 1956)

A lo largo de los años el cine ha buscado sus historias en todos los lugares posibles, y uno de los más recurrentes ha sido la Historia, desde leyendas a hechos reales han llenado nuestras pantallas. Con este Ciclo de Cine Histórico, de veinte entregas, queremos acercar este género y su base, la Historia, al público, repasando momentos claves de la historia de la humanidad.

A falta de películas de calidad y aptas para todo tipo de público sobre la prehistoria, la época más larga de la historia de la humanidad, debemos recorrer a los mitos e historias legendarias, esta semana y la que viene os presentaremos dos relatos que que se encuentran en un punto intermedio entre el mito y la realidad, Troya (Wolfgang Petersen, 2004) y Los diez mandamientos (Cecil B. DeMille, 1956).
El film de hoy, una de las grandes producciones hollywoodienses del mediados del siglo XX, época de auge de los grandes relatos épicos, gira entorno al Éxodo de los judíos de Egipto, liderados por Moisés. La historia arranca cuando Moisés, un bebé, es abandonado por su familia judía en el río Nilo y, como por mandato divino, es salvado por una noble y princesa egipcia. Con los años este niño se convierte en un hombre fuerte e inteligente, integrado totalmente en la sociedad egipcia, siendo el favorito del faraón, ignorando por completo su origen hebreo, verdad que permanecerá poco tiempo oculta, es entonces cuando renuncia a su vida de lujos y se convierte poco a poco en el líder del pueblo judío que vive en Egipto.
El relato bíblico llevado a la gran pantalla por todo lo alto siendo una de las producciones más caras de la historia del cine, sobretodo por el gran número de extras y los impresionantes efectos especiales -que le valieron un Oscar.
El protagonista, como no podía ser de otro modo, es Charlton Heston, que con su enorme presencia, se pone en la carne de Moisés, un escogido de Dios, que guiará a los judíos. Su enemigo, ya desde pequeño, es Ramses II -controversia de la que hablaremos más adelante- y lo interpreta Yul Brynner, un ruso reconvertido en estrella de Hollywood que se hizo famoso por sus papeles de hombre exótico -ruso, chino, egipcio, etc.- ganador del Oscar al Mejor Actor por su papel en El Rey y yo.
Además de estos dos actores de calibre, y dos de las estrellas más brillantes del cielo hollywoodiense de los años 50 y 60, el reparto lo completan Anne Baxter, Edward G. Robinson, John Carradine y Vincent Price.
La controversia, de la que hablábamos unos párrafos antes, gira entorno a Ramses II, a pesar de que en el film se habla claramente de que fue el faraón que expulsó a los judíos, en el Antiguo Testamento no se nombra a un faraón en concreto, pero las indagaciones han mostrado, con los años, que con total seguridad se trate de este faraón por las descripciones que se hacen de él y las coincidencias con los hechos históricos contrastados.
Una de las mayores películas de toda la historia que consigue ser de un tamaño impresionante incluso comparándola con las películas de hoy en día. A pesar de que esta historia ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones esta sigue siendo la mejor de las versiones, tal vez por sus actores, tal vez por sus extraordinarios efectos especiales -de una calidad excepcional para el año en que se realizaron-, o simplemente porque Cecil B. DeMille fue un creador de historias excepcional.

Valoración: 6/5