21.1.11

Recomendación de la semana: Beowulf (Robert Zemeckis, 2007)

Después de cosechar éxitos con Regreso al futuro, Forrest Gump y Náufrago, Robert Zemeckis parece que solo tiene ojos para las producciones virtuales, produciendo y dirigiendo Polar Express, Cuenta de Navidad, de la que hablábamos hace un mes, y la que hoy tenemos entre manos, Beowulf.
En base a un relato mítico, un poema comparable al Canta del Mío Cid, narra la historia de Beowulf, un héroe "mata-monstruos", que llega a los dominios de Hrothgar que están atormentados por el monstruo Grendel, con el objetivo de acabar con tal suplicio, convirtiéndose, con la muerte del rey, en soberano de dicho reino.
De esta historia se han hecho numerosas versiones, como la protagonizada por Gerard Butler en 2005, pero siempre como filmes de serie B, en este caso la calidad de los actores y las dimensiones de la producción hacen de este film una superproducción. La gracia del film no reside en el argumento, que se torna soso con el paso de las escenas, convirtiéndose en algo más que previsible además de perder toda la épica del film para ser un film de acción con reminiscencias gore, que a muchos les pueda recordad el videojuego God of War.
El punto fuerte del film, y que lo quema de convertirse en una mala película es su forma de rodaje, ya que a partir de la captación de movimiento se ha convertido a los actores en personajes de animación 3D, y así poderles hacer cualquier cosa que se quiera sin que peligre sus vidas. Toda la película esta realizada en animación, decorados, personajes y, evidentemente, efectos especiales, pero todo no es perfecto, ya que la captación de movimiento no es utilizable en ciertas expresiones faciales que son completadas por ordenador, provocando que muchos primeros planos deformen la cara del personaje o muestren movimientos antinaturales.
Un reparto de lujo es desaprovechado en favor de la posproducción, Anthony Hopkins, Robin Wright, John Malkovich, y unos irreconocibles Crispin Glover, deformado para ser Grendel, y Ray Winstone, que pierde algunos quilos y gana algunos centímetros para ser Beowulf.
Un auténtico placer ver como avanzan las tecnologías a la hora de poder crear personajes que no existen con apariencia humana, como se ha hecho recientemente con Clu en Tron: Legacy interpretado por Jeff Bridges, pero al mismo tiempo tranquiliza ver que el lento avance nos permitirá disfrutar de magníficas interpretaciones durante mucho tiempo. Por lo demás no dejar de ser una película de acción épica más bien mediocre. A pesar de tratarse de una película de animación no es para nada recomendable para los niños, ya que más de uno no dormiría después de verla.

Valoración: 3/5