28.1.11

Recomendación de la semana: Hoy empieza todo (Bertrand Tavernier, 1999)

Magistral película de Bertrand Tavernier que le valió el Premio de la Crítica Internacional del Festival de Berlín en1999 y el Premio del Público en el Festival de San Sebastián 1999.
Daniel Lefebre, de 40 años, dirige una escuela infantil en un barrio marginal de Hernaing, población minera del norte de Francia. En el pequeño pueblo, muchos de sus habitantes están en paro a causa de la crisis de la minería. Un día, la madre de una de las alumnas llega borracha a la escuela, sufre un colapso y deja allí a su bebe y a su hija de cinco años. El profesor decide tomar cartas en el asunto, y solicita la ayuda de la comunidad y de los padres de sus alumnos. Su trabajo como docente será duramente cuestionado.
Esta película refleja la realidad educativa existente hoy en día. Trata uno de los temas sociales que más se han de cuidar como la Educación. Padres, Maestros y Administraciones, es decir, toda la comunidad educativa deben tener una estrecha relación para que todo funcione de manera satisfactoria. El primer paso social del niño es el colegio, es allí donde entran en contacto por primera vez con lo que no sucede en ámbito familiar. Por primera vez tienen unos educadores que no son sus padres, por primera vez están envueltos de otros niños... y son esos primeros años educativos los que formarán un futuro ciudadano de bien para la sociedad. Una buena educación infantil se ha convertido en un imprescindible para la sociedad en que vivimos, y los derechos del menor son probablemente los más defendidos socialmente.
La película se realizó pensando en los niños y en sus situaciones en según que contextos, aun así no cabe duda, de que dirigida a adultos. Y lo hace con un estilo crítico, muy próximo al documental, pero con pinceladas cinematográficas típicas. La película, de vocación pedagógica, cautiva al espectador por la sencillez en la que Tavernier construye una historia triste, que suena muy real, y que nos acerca a la vida de unos niños por lo que no se puede sentir más que lástima y compasión. También podemos añadir que el film, enfrenta al espectador con su propio compromiso con la realidad. ¿Qué hacer ante los problemas que nos rodean? ¿Limitarnos a cumplir estrictamente con nuestro trabajo? ¿Implicarnos hasta poner en riesgo nuestra propia seguridad?. Tavernier pretende reflejar la cruda realidad, y lo consigue. Nos enseña que las buenas intenciones la mayor parte de las veces toda clase de obstáculos y muros infranqueables, pero aún así, nos proporciona un modelo para la esperanza: este profesor entregado a la infancia, por la que siempre merecerá la pena vivir, o como en este caso, luchar. Y es que el camino del idealista es largo, y la película nos lo muestra con una honradez no apta para quien quiera ver un film con el que olvidarse de los problemas de la sociedad por un rato. Esta película es lo contrario de un cine de evasión. Desaconsejable para quienes consideran que el cine debe sobre todo "entretener". Tavernier apunta contra el capitalismo, alzando la alfombra para dejar ver parte de la basura que allí se acumula.
En definitiva, Tavernier hace una importante crítica a la administración de su país, pero también nos da a entender la importancia que tenemos todos en la educación de los niños, en su futuro, no solo profesores o padres sino toda la sociedad, ya que estan indefensos ante la realidad. Este film de pequeñas dimensiones es uno de los mayores logros del cine europeo de la década de los 90. Un trabajo aún poco conocido, a pesar del nombre del director. Una historia de coraje, valor, compromiso social y búsqueda de utópicas soluciones. Aborda un tema tan complicado como necesario y que además es una gran obra cinematográfica, imprescindible para los que se encuentran en el campo de la docencia.

Valoración 5/5