10.1.11

Reposiciones: La Vuelta al Mundo en 80 días (Michael Anderson, 1956)

Michael Anderson, director de la famosa Las sandalias del pescador, nos brinda una excelente cinta de aventuras, però no como las de hoy en día en que predomina las épicas batallas y la acción en estado puro, llegando a confundir acción y aventuras, sino como las que proliferaron en la décadas de los 50 y 60, en las que la gente disfrutaba viendo como sus intrépidos héroes realizaban las más magníficas proezas y viajes, con un happy end asegurado.
Phileas Fogg, un distinguido caballero londinense, se apuesta con sus compañeros de club que puede realizar la vuelta al mundo en 80 días, ni más ni menos, emprendiendo, junto a su mayordomo, Passpartout, un viaje que les llevará a España -que no aparece en la obra de Verne-, Egipto, India, China, Japón y Estados Unidos, haciéndolos pasar por las más increíbles y espectaculares aventuras, siempre que la partida de bridge o el té no lo impidan.
La gracia de este film reside, sobretodo, en que tiene ese toque cómico que hoy en día, en ciertas películas se echa de menos, sobretodo por el papel de Phileas Fogg en manos de David Niven, el gentleman por antonomasia del cine, conocido por filmes como La Pantera Rosa o Casino Royale, clásico ejemplo de la flema británica, y el de su acompañante Passpartout, esta vez siendo un personaje mejicano y no francés, interpretado por Cantinflas, uno de los genios del humor del siglo XX. El resto del reparto, entre los que destacan numerosos cameos, está formado por Shirley MacLaine, Robert Morley, John Gielgud, Charles Boyer, César Romero, Robert Newton, Charles Coburn, Peter Lorre, George Raft, Red Skelton, Marlene Dietrich, Frank Sinatra, Buster Keaton, etcétera, etcétera, además de centenares de extras, convirtiéndola en una de las películas con más extras de la historia.
Ganadora del Oscar a la mejor película del año 1956, es una excelente adaptación de la obra de Jules Verne, con lo años, al igual que la novela que sirve de base, se ha convertido en un clásico del cine de aventuras. Divertida, amena - a pesar de las casi tres horas de duración -, y, sobretodo, trepidante y de una magnificencia espectacular.

Valoración: 5/5