1.1.11

Wilder Project: Irma, la dulce (Billy Wilder, 1963)

Una de las imprescindibles películas de Billy Wilder es Irma, la dulce, de 1963, que nos explica como un infeliz gendarme, fiel cumplidor de su trabajo, se enamora apasionadamente de una prostituta a la que detiene en una redada. Por ella dejará su trabajo, se enfrentará al chulo que la explota y, gracias a un golpe de suerte, se convertirá en el nuevo matón del pintoresco barrio Les Halles, el mercado de abastos de París. Curiosamente, aunque no está muy conforme, ahora vive de la chica, ella lo ve como su nuevo protector y él por amor la deja hacer.
Protagonizada por una pareja de actores que funcionaban a la perfección, Jack Lemmon y Shirley McLaine, ambos mostrando su valía en papeles cómicos como los de este film.
El film que ganó el Oscar a la Mejor Banda sonora, también tuvo duras críticas que lo consideraron atrevido y que llegó a ser considerado como una inmoralidad. Por ello, junto a buenas críticas que valoraban su calidad de comedia muy divertida, se pueden leer ataques contra el film, tachando a la historia de vulgar, monotemática y vergonzosa.
Irma, la dulce se caracterizó por su ingenio y su ironía, que se ven reflejadas en los diálogos de los propios personajes. Un ejemplo de estos diálogos irónicos pueden ser los siguientes: "En este mundo en que vivimos el amor es ilegal, pero el odio no" "Ser honesto es como desplumar una gallina al viento, te llenas la boca de plumas", ambos del camarero Lou Jacobi. 
Con el ingenio, la ironía, y el buen humor Billy Wilder creó una divertida comedia, que hoy en día puede ser catalogada de inocente, pero que en su momento se consideró inmoral.

Valoración: 4/5