22.2.11

127 horas. James Franco se corta un brazo

El director de Slumdog Millionaire y Trainspotting, Danny Boyle, decide llevar a cabo uno de los rodajes más estáticos pero de mayor sufrimiento de los últimos años. Comparable a la exitosa Buried de Rodrigo Cortés, un solo hombre ante la soledad y el agotamiento provocada por el aislamiento extremo, si en el caso de la producción catalana Ryan Reynolds está enterrado en un ataúd, en el actual caso James Franco está atrapado en un cañón en medio de Utah.
La historia es Aron Ralston, una historia real sobre un hombre, experto montañero, que debido a un accidente en 2003 estuvo 127 horas en medio de la nada debido a que una piedra le había atrapado la mano y el antebrazo. Además nadie sabía nada de él, no había dicho adonde iba a nadie. Se trata de una historia de superación y resistencia, pero no solo contra la naturaleza sino contra los propios sentidos y necesidades, desde orinar a superar los medios y los propios deseos de libertad.
James Franco demuestra porque lo han nominada en diversas ocasiones por este papel, y porque a día de hoy es uno de los más probables candidatos, junto con Colin Firth, a llevarse el Oscar a mejor actor a casa. Durante horas está frente al espectador solo, sin moverse, expresando cada uno de los sufrimientos y ansiedades, además de las múltiples alucinaciones provocadas por la falta de comida y bebida, y como consigue pasar el rato como puede, además de fijarse en cosas que no había parada atención en su vida.
La historia que se nos cuenta es una historia de redención, de un fiestero que hizo lo que quiso durante toda su vida hasta que tuvo esta experiencia cercana a la muerte, para darse cuenta de los errores que había cometido.
Una historia que cautiva a pesar de su dureza de las escenas finales, pero que con la forma en que transcurre toda la historia nos lleva a meternos en la piel del protagonista, salvando todas las distancias, y llegar a ser como algo redentor para nosotros, y como acompañar a Ralston-Franco en el sufrimiento nos sirve como escarmiento.
Un film perfecto que innova cuanto a historia y tiene una realización perfecta que tan solo con giro de cámara consigue hacer sufrir tanto como al propio personaje. Una historia real, que a pesar de girar entorno al sufrimiento humano consigue ser más positiva de lo que parece. A pesar de que esta reseña es corta creo que es mejor ver esta cinta, que roza la perfección, y mientras que Buried no era apta para claustrofóbicos, este se hace mucho más llevadera.

Valoración: 4,5/5