19.2.11

La Comédie Française: Mon Oncle (Jacques Tati, 1958)

Sin duda alguna este film es el germen de la comedia francesa actual, todos los buenos cineastas galos que trabajan en el género cómico en algún momento u otro se han inspirado en la obra de Tati, y sobretodo en este film. Entre otras cintas de Tati las que más destacan son Día de fiesta, Las vacaciones del Sr. Hulot y Play Time, además recientemente Sylvain Chomet ha utilizado un screenplay original de Tati para crear el film de animación L'Illusionniste que opta al Oscar a mejor película de animación.
Volviendo al film que tenemos entre manos, Mon Oncle es el film más característico, ya por su irreverencia cómica, basada tan solo en los gags visuales, como por la sensibilidad que hay tras las bromas. El argumento gira entorno a la familia Arpel y al hermano de la Sra. Arpel, Monsieur Hulot, ambos tienen sus peculiaridades. Mientras que los Arpel son una familia moderna trabajan en la industria de los plásticos y viven en uno de los barrios más modernos y de alto standing de una ciudad, probablemente un alterego de París. Por su parte Hulot vive en un barrio bajo pero clásicamente francés, va a todos los sitios en bicicleta y no trabaja, por ello se encarga de su sobrino, que evidentemente se divierte más con las bromas de su tío que con las fiestas de sociedad de sus padres.
Tati, al igual que lo hizo con Play Time, con este film hace una dura crítica al mundo moderno que cada vez más está invadiendo Europa y en concreto Francia, dejando de lado los bîstrot y los vecindarios que tanto gustan a los turistas por las nuevas olas y corrientes. Como lo hizo Charles Chaplin unas décadas antes en Tiempos Modernos, Tati consigue reírse y hacer parodia de lo que estaba modernizando el mundo.
A pesar del reducido guión la cantidad de gags visuales que llenan cada una de las escenas son suficientes para poder seguir la historia y el argumento que es más complicado de los que pueda parecer a primera vista.
Un film espectacular que a pesar de su larga duración, consigue mantenerte pegado al asiento, si te gusta, porque el humor de Tati, al igual que muchos otros es muy peculiar y para divertirte te tiene que gustar, ya que muchos de sus gags son difíciles de entender o de que hagan gracia sino entiendes el porque de ellos.

Valoración: 6/5