15.2.11

Valor de ley. Los hermanos Cohen se superan una vez más

Un nuevo western llega a nuestro territorio, y no es uno cualquiera, los hermanos Cohen nos presentan su última obra maestra, superando muchas de sus anteriores películas demostrando que se atreven con cualquier género. Esta vez regresan al interior de Estados Unidos, como hicieron con O'Brother!, pero en un periodo anterior, el oeste americano vuelve a tomar vida en Valor de ley, True grit en versión original. 
Mattie Ross lejos de su casa donde su padre ha muerto a manos de un hombre sin escrúpulos y escurridizo, Tom Chaney, para capturarlo recurrirá a un peculiar U.S. Marshall, Reuben "Rooster" Cogburn, que se convertirá en su figura paterna durante los días que pasen juntos. Les acompañará un Texas Ranger, LaBoeuf, que persigue a Chaney desde Texas y pretende darle caza en nombre de un senador del estado, por haber matado a su perro, algo que la joven Mattie no va a permitir porque quiere vengar a su padre. Los tres empezarán una lenta persecución, un rastreo, una cacería en realidad para atrapar a este delincuente.
La cinta está llena de personajes muy complejos como el de Jeff Bridges o el de Hailee Steinfeld, en que se muestra el trabajo que hay de guión, pero el único fallo que tiene esta cinta es que algunos personajes son demasiado planos, como el de Barry Pepper, que es el villano de este film, o lo que es peor, el de Matt Damon, que es uno de los personajes principales, ya que no aporta nada más que algunos diálogos con el excelente personaje de Jeff Bridges, que demuestra, una vez más, porque tiene un Oscar, y a pesar de que pueda protagonizar filmes de la calidad mediocre como Tron: Legacy o Los hombres que miraban fijamente a las cabras, sabe como llevar un papel protagonista como este y hacerlo al más alto nivel. Por su parte, Josh Brolin, que interpreta a Tom Chaney, está en racha, a pesar del fiasco de Jonah Hex, ha sabido rentabilizar otros trabajos como su interpretación en la secuela de Wall Street o el papel que lleva a cabo en este film.
Una excelente puesta en escena además de unos muy bien escogidos exteriores hacen de este film un evidencia indirecta de la realidad histórica del Oeste americano, a través de la ficción vemos la realidad que caracterizaba los estados del centro de la Estados Unidos entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
Estamos delante de un film del calibre de Sin perdón o de Appaloosa, los tres westerns muestran la cara patética del oeste, convirtiendo un género clásico de acción y aventura en un film realista y dramático, y a pesar de que se trata de un remake de un film con el mismo título de 1969, protagonizado por John Wayne y dirigido por Henry Hathaway, el remake supera de lejos al original, ya que el toque Cohen que la hace perfecta es irremediable, ya que los momentos de humor negro son huellas claras de la mano de estos grandes directores.

Valoración: 5/5