1.3.11

Camino a la libertad, Peter Weir vuelve a dirigir tras siete años

Tras siete años lejos de salas vuelve de nuevo con una espectacular historia. Desde que escribiera y dirigiera Master & Commander, no se ha involucrado en ningún proyecto que haya salido a la luz, hasta que ha realizado Camino a la libertad.
La historia gira entorno a un grupo de prisioneros de un Gulag ruso que consiguen huir en medio de una tormenta y deciden cruzar Siberia hasta el lago Baikal, llegar a Mongolia, seguir por el desierto del Gobi y el Himalaya para conseguir la libertad en India. Una historia de la superación humana, ya que a pesar de que no llegan todos los que salen del Gulag, una parte de ellos consiguen ser libres. Liderados por Januzs, un joven policía polaco que acusado de espionaje debe volver con su mujer, quien se vio obligada a confesar en su contra.
Weir que en Gallipolli y en Master & Commander, por decir algunos títulos, demostró ser uno de los grandes artesanos del cine, en este film a pesar de identificarse la mano del director parece como si la historia lo hubiera superado, y se haya convertido en una historia más de sufrimiento y superación.
Un reparto excepcional liderado por Jim Sturgess, que con este film deja de ser un adolescente para madurar artísticamente con un papel de gran calibre. Junto a él encontramos a Ed Harris, un veterano que demuestra ser uno de los grandes, pero parece un vaquero perdido en Siberia. A su lado, y cediendo protagonismo, Colin Farrell interpreta a un delincuente ruso encerrado en el Gulag a pesar de la devoción al régimen.
Hay una escena en que el sufrimiento de la joven que acompaña al grupo de presos es una clara copia de la pasión de Cristo, ya que ataviada con un sombrero parecido a una corona de espinas y cargando con una sombrilla a modo de cruz, parece la versión femenina de Jesús cruzando el desierto del Gobi.
Un buen film de aventuras, atípico por su trasfondo dramático pero perfecta en cuanto a peligros, pero debido a al visión americana, a pesar de tratarse de un film británico, todo el dramatismo histórico que se pueda obtener no es más que una excusa para que los actores demuestren que son unos auténtico aventureros. Esta podría ser considerada una de las mayores historias de amor, ya que el amor tal vez no consigue mover montañas pero si a los hombres.

Valoración: 3,5/5