12.3.11

La Comédie Française: Las vacaciones del señor Hulot (Jacques Tati, 1953)

Este film, tal vez ensombrecido por la perfección de Mon Oncle (1958), es sin duda clave para la filmografía posterior de Jacques Tati. Antes de hablar de Monsieur Hulot, tenemos que tener en cuenta de que Tati ya había creado algún que otro personaje bastante bueno, pero difícil de entender, uno de los más importantes fue el cartero de Día de fiesta, pero a pesar de ello no era lo que fue Hulot en la posteridad. Hoy en día ya no se distingue entre Hulot y Tati, uno es el alterego del otro, ya que desde que lo creo para este film en 1953, las siguientes películas fueran protagonizadas, casi en su totalidad, por Hulot. Hulot es un personaje externo que observa al mundo, y a pesar de influir en él, sus actos no dejan huella, es un espectador dentro el film de las cosas más irreverentes posibles. Por lo tanto Monsieur Hulot es Tati, es su humor personificado en alguien muy peculiar, siempre con su pipa, su sombrero, su gabardina y el paraguas.
La importancia de este film y de su personaje no lo fue tan solo para el propio Tati sino para el pueblo en el que lo rodó, ya que en 1999 en Saint-Marc-sur-mer, cerca del hotel, que aún existe, se instaló una estatua de Hulot observando la playa, un pequeño tributo a tan importante cineasta.
En una pequeña población de la costa atlántica de Francia, un pequeño hotel sirve de lugar de descanso a todo una serie de turistas, desde franceses, a británicos e incluso alemanes, pero dicho descanso será interrumpido cuando Monsieur Hulot llegue al hotel con su cacharro, ya que causará más de un estrago en este tranquilo paraje.
Una serie hilarante de gags visuales propios de Tati, y muy influenciados por el cine mudo, cada uno más absurdo e imposible que el anterior, que deleitaron a los espectadores de los cincuenta, y siguen haciéndolo con los de hoy. Un argumento menos crítico de los posteriores Mon Oncle, Play Time o Traffic, tan solo es una excusa para que Hulot nos haga reír sin parar.
Una cinta que pasará a la posteridad, tanto por el nacimiento de uno de los personajes cómicos más importantes del siglo XX, junto a grandes como Charlote, como su buen humor, sin ninguna pretensión pero con el único objetivo de hacernos pasar un buen rato.

Valoración: 4,5