28.3.11

Para los trasnochadores: Las vacaciones de Mr. Bean (Steve Bendelack, 2007)

Cualquiera que lea el título del film pensará que ya lo ha visto todo sobre Mr. Bean, la serie original, la posterior versión animada y su primer film Bean (1997), pues siento decepcionarle al decirle que este film es una nueva manera de ver a este entrañable personaje.
Si en 1997 se produjo el film con bastante éxito en taquilla, pero no en crítica, que no era más que poner un poco más de diálogo a los gags del británico Rowan Atkinson, con un buen contrapunto como es Peter MacNicol, con una enrevesada trama sobre un cuadro, en cambio con este film estamos delante la reinvención de un clásico.
Son muchos los seguidores de Bean, y también son muchos los que no entienden este peculiar humor, a la par excéntrico que inteligente, al igual que los filmes y la serie de Monty Phyton, pero debemos aceptar que el exceso de humor de Atkinson, cuando repiten por enésima vez algún capítulo de la serie, provoca que deje de tener gracia, pero después de muchos años sin verle actuar como Bean en este pequeño film uno le redescubre de la mejor forma posible, en una excelente mezcla entre los gags de toda la vida, como las escenas en un restaurante de alto copete, y nuevas situaciones como el baile enfrente a un altavoz.
En la lluviosa ciudad de Londres, Bean gana un viaje a Cannes, para disfrutar de sus playas y sus placeres, pero quien le iba a decir que por hacer el memo -como es habitual en él- con una cámara de vídeo tendría que ocuparse de un niño que viaja solo, porque su padre ha perdido el tren entre París y Cannes... por culpa de Bean, claro. Por delante le espera la mayor de sus aventuras, cruzar Francia para llegar a su destino, acompañado de un niño del este y de una joven actriz francesa, que no hablan inglés, mientras que él tan solo habla inglés y un peculiar francés con dos palabras "oui" y "gracie".
A Rowan Atkinson le acompañan un buen tropel de actores internacionales, como Willem Dafoe en el papel de un cineasta egocéntrico, Emma de Caunes como joven actriz, Max Baldry -que lo recordaremos por ser Cesarión en la serie Roma- como Stepan, y Karel Roden como el angustiado padre Emil -a pesar de que sus papeles habituales son de villano. Además de este gran equipo artístico, el rodaje contó grandes actores del cine francés en pequeños papeles como Jean Rochefort siendo un maître, Urbain Cancilier -el frutero de Amelie- como conductor de autobús, etcétera, etcétera.
Con un simple guión este film consigue encandilarnos y hacernos reír sin parar con los excelentes gags y desventuras de Bean y sus compañeros, ante nuestros ojos vemos una visión británica y moderna de Las vacaciones del monsieur Hulot. Dos advertencias, para los amantes del Bean clásico, no esperéis ver los mismos gags de siempre, sino su versión moderna. Y para los que no lo pueden soportar, les reto a que intenten ver este film sin sonreír ni una pizca por su brillantez cómica.

Valoración: 3,5/5