3.3.11

Sed de venganza, Dwayne Johnson sigue los pasos de Stallone y Schwarzenegger

Cuando uno mira el currículum y el aspecto físico de Dwayne Johnson -antes The Rock-, nadie duda de que es el sucesor natural de Stallone, Schwarzenegger, Van Damme, Seagal, etcétera, etcétera. Su pasado como luchador de wrestling, su participación en películas de acción e infantiles, lo llevan inequívocamente hacia participar, dentro de unos años, un film parecido al de Los mercenarios junto a la siguiente generación de tipos duros destroyer, como Vin Diesel o Jason Statham.
El personajes llamado Driver acaba de salir de la prisión, y decide emprender una venganza que lo ha alimentado durante todos los años de encarcelamiento, sus motivos no se conocen, solo que sus objetivos no tienen una aparente relación entre ellos. El personaje llamado Cop, es uno de los policías encargados de atraparlo antes de que se cobre más víctimas, pero este tampoco está libre de pecado ya que es un drogadicto y un mal padre. En último lugar aparece Killer, un supuesto niño prodigio que tiene dinero a expensas y que su hobby es ser un asesino a sueldo, ha sido contratado por alguien que cree que será la siguiente víctima de Driver, su misión será acabar con el imparable pistolero.
Además de Dwyane Johnson, el director del film, George Tillman Jr., contó con uno de los grandes actores de acción americanos, Billy Bob Thornton, que interpreta al decrépito policía que persigue sin respirar a Driver. Además Killer es interpretado por Oliver Jackson-Cohen, un joven actor británico que empieza a hacer sus pinitos en el cine americano. A muchos seguidores de Perdidos les sonará la pareja de Killer, ya que está interpretada por Maggie Grace, una de los miembros originales de la serie de éxito.
Una cinta presentada como un thriller de acción pero que no deja de ser un medio por el cual Johnson muestre sus músculos y su mal carácter, para empezar a forjarse una carrera de tipo duro. A pesar de tener un pobre argumento, los secretos que se van desvelando a medida que avanza la acción hacen que se mantenga al espectador pegado al asiento, además de algún que otro giro de guión, un poco previsible, pero si se tiene buena fe en confiar en los realizadores, dichos giros sorprenden.
Un film espectacular, con coches y disparos, pero que se reducen en los encuentros entre las víctimas y los asesinos, una cinta interesante y sin grandes pretensiones frente a la crítica pero si a la taquilla, conseguirá convencer a los seguidores de estos thrillers más bien flojos, pero que son sostenidos por unas buenas escenas de acción.

Valoración: 3,5/5