19.4.11

Encontrarás dragones, la Guerra Civil española y la persecución religiosa vista por un británico

Aunque There Be Dragons (2011) se sitúa en unos momentos tan polémicos como la Guerra Civil española (1936-1939), no deja ningún mal sabor de boca en el espectador sin prejuicios. Su coproductor, guionista y realizador, el británico Roland Joffé, ha visto este conflicto con ojos bastante imparciales, y también con gran acierto el compromiso espiritual y moral expuesto en la trama; pues trata de la persecución religiosa a través de la figura de san Josemaría Escrivá de Balaguer, pero no se propone hacer un diagnóstico del complejo problema político o social. Me explicaré más abajo con la sinopsis del filme.
UN CINEASTA DE CATEGORÍA.- Nacido en el seno de una familia judía, Roland Joffé (Londres, 1945) es autor de una premiada trilogía: Los gritos del silencio (1984), La Misión (1986) y La ciudad de la alegría (1992). Y cuenta en su haber con títulos tan acreditados como Creadores de sombras (1989), La letra escarlata (1995) y Vatel (2000). Ahora, tras realizar cintas menores y series para TV, ha vuelto a la pantalla grande con una película asimismo ambiciosa, ya que toca temas tan trascendentes como la libertad, el idealismo político, la persecución religiosa, el amor –divino y humano–, la amistad, el odio, la traición, los errores, la culpabilidad, el perdón, la reconciliación, el dolor, la paz; en definitiva, la búsqueda del sentido de la vida. Todo ello, en el marco de una historia épica, evocando hechos verídicos y un personaje real: el sacerdote español Josemaría Escrivá de Balaguer, que sería canonizado por la Iglesia Católica en el año 2002.
Un joven periodista, Robert, que tuvo una mala relación con su autoritario padre, Manolo Torres –quien durante la guerra civil fue un espía de los nacionales en las filas republicanas, y se prendó de una joven húngara de las Brigadas Internacionales, amante del líder anarquista Oriol–, investiga sobre el pasado de uno de los amigos de su padre, para escribir un libro. Éste es Josemaría, que había coincidido con Manolo en el seminario, y en 1928 fundaría el Opus Dei. A través de su denodada búsqueda, Robert dilucidará la actitud comprometida de ambos, descubrirá sus orígenes y se encontrará también a sí mismo.
El primer guión de esta película –original de la norteamericana Barbara Nicolosi–se había ofrecido antes a Alejandro González Iñárritu (Biutiful) y al cineasta británico Hugh Hudson (Carros de fuego). Pero al caer en manos de Roland Joffé, no sólo aceptó el proyecto sino que reescribió totalmente el guión y se hizo coproductor. Veamos, por tanto, cuál es su postura como autor, clarificando al mismo tiempo el enigmático título del filme: “Los mapas medievales calificaban los territorios desconocidos con las palabras Hic sunt dracones, ‘aquí hay dragones’. Cuando comencé a investigar sobre el tema y a escribir el guión, dado que realmente no sabía lo que me esperaba ni cómo acabaría, Encontrarás dragones me pareció un título apropiado. Era como si me saliera de mi mapa y me adentrara en un territorio inexplorado al tocar temas como qué es la santidad, temas de religión y de política del siglo XX, el pasado de otro país. Me había golpeado la afirmación de Josemaría: ‘A Dios se le encuentra en la vida ordinaria’, y esa vida ordinaria, en aquel momento, fue la Guerra Civil española. Me pregunté: ¿cómo es posible encontrar lo divino en la guerra? Pero la misma pregunta puede hacerse sobre los desafíos fundamentales de la vida, y sobre la manera en que los afrontamos: cómo respondemos al odio y al rechazo, o al deseo de venganza y justicia. Todos esos dilemas aumentan en tiempo de guerra. Estos dilemas son, en cierto sentido, los 'dragones' de la película, momentos de inflexión en nuestras vidas en los que afrontamos opciones decisivas. Opciones que afectarán a nuestro futuro”. [...]
OTRA VISIÓN DE LA GUERRA DE ESPAÑA.- Como apuntábamos más arriba, el conflicto bélico español ha sido abordado con precisión por el cineasta británico. Por eso, pienso que vale la pena reproducir sus clarificadoras declaraciones: “La Guerra Civil española era también complicada de afrontar. Hubiera sido fácil tomar partido, pero de este modo hubiese traicionado el eje central de la actitud con que quería contar esta historia. La historia, como bien se sabe, es partidista, escrita por los vencedores y reescrita por los vencidos. Muchos creerán el rumor o la leyenda que les parecerá más agradable y estoy seguro que tendremos que afrontar ciertas opiniones sobre lo que es o era el Opus Dei, sobre quién era Josemaría, y sobre lo que realmente fue la Guerra Civil española. Quise mostrar lo que sucedió en España durante la guerra civil sin espíritu partidista. De hecho, España vivió, en un período de tiempo muy condensado, lo que Gran Bretaña, por ejemplo, experimentó y absorbió durante un centenar de años: Revolución industrial, ideología de lucha de clases, sin contar que España había perdido su Imperio y la estabilidad económica. Para la sociedad española, era muy fácil fracturarse y, según la mentalidad de la época, era muy fácil abrazar opiniones totalmente opuestas y radicales sobre la justicia social, el papel de la Iglesia, etc. Al final, según es propio de la naturaleza de estas tensiones sociales, las posiciones extremas comenzaron a marginar a las demás. Con la debilitación del centro, los dos polos opuestos empezaron a hacerse más fuertes. En la Guerra Civil española los dos bandos tenían ideales y su propio sentido de los valores. Como los movimientos políticos del resto de Europa, las personas de los dos lados de la demarcación política comenzaron a demonizar al otro campo. Pero las divisiones, que en Europa se convirtieron en divisiones nacionales, en España fueron fratricidas y dejaron heridas psicológicas profundas y difíciles de cicatrizar. Lo que sucedió en España fue una herida que realmente desgarró a familias de la manera más dolorosa y atroz. El hermano tomó una opción diferente a la de su hermano, ¿pero esto significa que ya no eran hermanos? Si esto significa que ya no eran hermanos, si queremos matar a nuestros hermanos a causa de aquello en lo que creemos, entonces, ¿no tendremos que preguntarnos por el valor de nuestras opciones?”.
Sin caer, pues, ante el fácil maniqueísmo ni en la parcialidad acostumbrada en estos temas, Encontrarás dragones es una película que hará reflexionar seriamente al espectador; a la vez que por su hondura y dinamismo –las secuencias bélicas son impresionantes– provocará también el interés del gran público.
UN BIOPIC EJEMPLAR.- Es más, posee un arranque francamente logrado, pues en dos trazos retrata a los personajes, al tiempo que nos introduce en el drama que después veremos. Además, las escenas íntimas resultan muy conseguidas –sobre todo, los pasajes de Barbastro y Madrid–, y nunca decae la acción, que mantiene en vilo al espectador. Se nota que hay un maestro tras la cámara: Roland Joffé, quien sin duda ha realizado una obra magistral, de la misma altura artística que The Killing Fields y The Mission. No me extrañaría que volviera a optar a los Oscar de Hollywood.
No obstante, parte de este mérito hay que atribuirlo también al sufrido cuadro interpretativo. Sin duda, protagonistas e intérpretes secundarios están espléndidos y dan perfectamente los tipos. Desde Charlie Cox, como Josemaría Escrivá, y Wes Bentley, como su amigo Manolo Torres, hasta Douglas Scott, como Robert, Rodrigo Santoro, como el miliciano Oriol, o la antigua “chica Bond” Olga Kurylenko, como la joven húngara Ildiko, pasando por Geraldine Chaplin, Ana Torrent, Jordi Mollà y Unax Ugalde, por no citar más, todos encarnan con credibilidad sus respectivos personajes. El diseño de producción del "oscarizado" Eugenio Zanetti, la dirección de fotografía de Gabriel Beristain, el vestuario de la también "oscarizada" Ivonne Blake y la música de Stephen Warbeck (asimismo Oscar de la Academia por Shakespeare in Love) son excelentes.
Personalmente, he de añadir que me ha encantado e incluso conmovido There Be Dragons; pues muestra la figura de san Josemaría Escrivá y su mensaje de santificación en medio del mundo, en la vida ordinaria, con mucho respeto y agudeza intelectual, sin atisbo de prédica e insistiendo con inteligentes metáforas y situaciones dramáticas en la idea principal que presenta el filme: el perdón. Más en esta sociedad contemporánea, que difícilmente perdona y olvida. Un tema que ya estaba presente, a modo de constante creadora, en la referida trilogía de Roland Joffé.
Se trata, en definitiva, de un biopic ejemplar, alejado de las biografías de santos a las que antaño nos tenían acostumbrados el cine español y también los filmes estadounidenses. Por tanto, ha tenido que ser un cineasta británico de origen francés quien nos aproximara con mayor rigor a un tema tan controvertido como la Guerra Civil española y la persecución religiosa que tuvo lugar dentro de ella. Ahora falta que el público mundial lo aprecie y responda ante su propuesta.

Valoración: 4/5

(Crítica publicada en Diario Ya, 21-III-2011, y en la web Cultura Histórica)

Escrito por Josep Maria Caparrós, Catedrático de Historia.