1.4.11

Recomendación de la semana: El juego de los idiotas (Francis Veber, 2006)

De título original La doublure -algo así como el revestimiento o la tapadera- y versionado como El juego de los idiotas en nuestro país, claro tributo y gancho comercial para relacionar la presente cinta con la de 1998 del mismo director Francis Veber.
Con un argumento un poco más enredado que La cena de los idiotas, en El juego se presenta a un nuevo François Pignon, con la piel de Gad Elmaleh, que no es más que el aparcacoches de un restaurante muy cercano a la Torre Eiffel, vive con su compañero de trabajo Richard, interpretado por Dany Boon, y está perdidamente enamorado de Émilie, Virginie Ledoyen. A pesar de lo aburrido que parezca ser, el vive feliz con su vida, hasta que por casualidad es fotografiado junto a una súper modelo, Elena, y su amante, el señor Levasseur, este último asustado por perder sus poder dentro de la empresa que posee su mujer si esta se entera del adulterio decide montar una pantomima para esta haciendo pasar a Elena por la pareja de François, haciéndolos vivir juntos con todas las repercusiones que puedan suceder, como que Richard debe irse, Émilie, que ha rechazado a François como marido, envidie a Elena, y que la mujer de Levasseur se entrometa en la ficticia relación sospechando de las infelidades de su marido.
Una comedia de enredo rápida, fluida y con un guión perfecto, como nos tiene acostumbrados Francis Veber, con historia fantástica que gira entorno de un idiota, por su inocencia y bondad ya que no duda en aceptar a Elena como novia falsa, al tiempo que descubre que no es tan solo un cuerpo bonito sino alguien con sentimientos, y esta le demuestra que no hace falta ser guapo para ser atractivo.
Veber nos da lo que nos gusta, risas y risas con una buena historia detrás, si con La cena de los idiotas descubrió el potencial de François Pignon, en este film el personaje llega a su cenit interpretado por Gad Elmaleh, que tan solo con su mirada de chico bueno consigue sorprendernos con una carcajada.
Un reparto excepcional, ya que junto a Elmaleh tenemos a un antiguo idiota, Daniel Auteuil, que hace de malvado señor Levasseur, una espectacular Alice Taglioni como Elena, y Kristin Scott Thomas como la divertida mujer de Auteuil. En cuanto a los secundarios, que a pesar de no tener mucha importancia en el argumento principal, tienen sus contrapuntos cómicos, como Dany Boon que es Richard, el amigo desastre de François, que nos deja una magnífica frase "No somos feos, somos interesantes". Junto a él Virginie Ledoyen, interpreta a Émilie el amor platónico de François, y Michel Aumont -el vecino gay de Salir del armario- que hace de médico hipocondríaco. Un reparto clásico de Veber, con unas incorporaciones más que perfectas.
Con esta cinta Veber quiere cerrar el círculo de François Pignon, y lo hace atando a este film La cena de los idiotas, ya que el padre de François es invitado a "una cena" para que muestre su afición, coleccionar cucharones antiguos.
Una cinta extraordinaria de la comedia francesa moderna, en que los gags visuales, que no se abandonan, pero que sí ceden protagonismo a los diálogos rápidos y mordaces.

Valoración: 4/5