11.4.11

Sucker Punch, el retorno de Zack Snyder al cine más comiquero

Después de un descenso al infierno fílmico con Ga'Hoole, de gran calidad visual pero muy pobre en cuanto al argumento, Zack Snyder regresa con una película de estilo cómic, pero está vez con una historia propia, ya que no recurre a cómics como lo hizo con 300 o Watchmen.
Snyder ha reunido a un grupo de "guapas" actrices como Emily Browning (que recordaremos por ser uno de los niños de Una serie de catastróficas desdichas), Abbie Cornish (Bright Star), Jena Malone (Orgullo y Prejuicio), Vanessa Hudgens (High School Musical) y Jamie Chung (Niños grandes, Dragon Ball Evolution), para convertirlas en superheroínas, pero en una situación un tanto extraña, ya que en un principio una joven es ingresada en un misterioso centro psiquiátrico, pero luego se convierte -así, sin más- en un club nocturno, en que las chicas son bailarinas y prostitutas, y cuando hacen bailar a una de las protagonistas, las vemos luchar de tal forma que incluso Van Damme las envidiaría, con muchos disparos, explosiones y mamporros, en contextos tan extraños e incoherentes como un templo budista o las trincheras de la Primera Guerra Mundial. Tal vez soy yo, pero el argumento no va más allá de la necesidad de libertad de las jóvenes, que tanto si están encerradas en un sitio u otro, deben luchar para conseguir su ansiado objetivo.
El reparto lo complementan Carla Gugino, que últimamente no se mete en muy buenos proyectos, y Oscar Isaac, que se va postulando como uno de los villanos del cine de la actualidad.
Personalmente me gustó 300 y Watchmen, tanto por la estética como por la historia, pero en esta ocasión este film tan solo tiene un aspecto visual muy impresionante, pero el argumento que lo guía es confuso y complicado, en algunos momentos recuerda a Franklyn, y que nos lleva de un lugar a otro sin mucho motivo.
Uno de los principales puntos fuertes son las bandas sonoras, que son canciones clásicas versionadas para la ocasión, con canciones como We will rock you de Queen.
Para los amantes del cine de Snyder, es imprescindible, pero para los que les gustó por la combinación de argumento y aspecto visual, no hace falta ni que se acerquen a las salas. Parece ser que Snyder, a pesar de que recupera su estilo, una mezcla entre videojuego y cómic, no consigue salir del pozo en que se metió con la aventura de los búhos.

Valoración: 2/5