4.5.11

Cine Histórico: La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993)

En 1939 estalla la Segunda Guerra Mundial, un hecho histórico que cambiará el mundo, la crudeza de esta guerra no solo se verá en las batallas que se libran sino también en un pueblo, el pueblo judío condenado por el régimen alemán a ser prácticamente exterminado en lo que conocemos con el nombre de Holocausto nazi. Basada en la novela El arca de Schindler (Schindler's Ark), escrita por Thomas Keneally. La lista de Schindler cuenta la historia de Oskar Schindler, un empresario alemán que salvó la vida de un millar de judíos polacos durante el Holocausto. Protagonizada por Liam Neeson fue ganadora de siete Oscars incluyendo mejor película, mejor director y mejor guión adaptado.
Oskar Schindler (Liam Neeson), un hombre de enorme astucia y talento para las relaciones públicas, organiza un ambicioso plan para ganarse la simpatía de los nazis. Después de la invasión de Polonia por los alemanes, consigue, gracias a sus relaciones con los nazis, la propiedad de una fábrica de Cracovia. Allí emplea a cientos de operarios judíos, cuya explotación le hace prosperar rápidamente. Su gerente (Ben Kingsley), también judío, es el verdadero director en la sombra, pues Schindler carece completamente de conocimientos para dirigir una empresa.
Nadie niega que Steven Spielberg es un gran director, y son este tipo de películas las que lo hacen grande. Estamos ante uno de los mejores films que se han hecho en la historia, con una escenografía magistral y desgarradora. Un auténtico espectáculo visual rodado en blanco y negro que en ocasiones llega a recordar a un documental histórico sobre la segunda guerra mundial, principalmente por el realismo que desemboca. Las interpretaciones están a la altura del film, Liam Neeson engrandece aun más el papel de protagonista, interpretando a Oskar Schindler veremos como poco a poco el personaje va cambiando de ser más frío y misterioso a más solidario y humano. Se puede cuestionar mucho lo que hizo Shindler en su época, puede que algunos lo consideren simplemente en alguien que supo explotar a personas para su beneficio, lo que sí es seguro es que se comportó de una manera bastante decente en tiempos tan difíciles, llegó a salvar la vida de 1200 judíos condenados a morir en campos de concentración. A pesar de ser muy bueno en relaciones públicas no se puede decir lo mismo a su capacidad de gestión empresarial, algo que su jefe de administración judío Itzhak Stern (Ben Kingsley) será el encargado de solucionar. Los escenario están muy cuidados, llegando incluso a recrear el campo de concentración más conocido de todos Auschwwitz, totalmente aterrador, tanto como el capitán de las SS Amon Goeth (Ralph Fiennes), quien no tiene reparos a asesinar a inocentes judíos. La banda sonora es magistral de la mano del gran maestro John Williams ponen la guinda a una película tan cruel como necesaria.
En definitiva, una obra maestra donde echaremos una vista atrás para recordar uno de los capítulos negros más horribles de la historia humana, el Holocausto, enfocado esencialmente  a una persona. Emotiva, dramática, cruel, impactante, triste, son muchos los adjetivos que se la pueden describir. Sin duda no dejará indiferente a nadie. Totalmente recomendable.

Valoración: 6/5