28.5.11

Desde otro planeta: La Guerra de los Mundos (Steven Spielberg, 2005)

La guerra de los mundos, describe la extraordinaria batalla que se libra para salvar al género humano a través de las peripecias de una familia estadounidense y su lucha por sobrevivir. Tom Cruise es Ray Ferrier, un descargador de muelle, divorciado y padre nada modélico. Poco después de que su ex mujer (Miranda Otto) y su nuevo marido se vayan después de dejar a Robbie, su hijo adolescente (Justin Chatwin), y a su pequeña hija Rachel (Dakota Fanning) para una de sus contadas visitas, estalla una tremenda e inesperada tormenta eléctrica. Unos momentos después, en un cruce cerca de la casa, Ray es testigo de un acontecimiento que cambiará su vida y la de los suyos para siempre. Una enorme má-quina de tres patas emerge del suelo y antes de que alguien pueda hacer algo, arrasa todo lo que está a su alcance. Un día como otro cualquiera acaba de convertirse en la fecha más extraordinaria de su vida: el primer ataque alienígena contra la Tierra. Ray corre a por sus hijos para alejarlos del enemigo y se lanza a un viaje que les llevará por un país devastado, atrapados entre la marea humana de refugiados huyendo de un ejército extraterrestre de Trípodes. Pero por mucho que corran, no hay ningún sitio donde refugiarse, tan sólo la voluntad indomable de Ray para proteger a sus seres amados.
La guerra de los mundos es la segunda colaboración entre Steven Spielberg y Tom Cruise; la primera fue Minority report. Es una esperadísima película de Steven Spielberg, una obra que sin duda ha marcado y ha sido punto de referencia para otros films, ya que es demostración de talento de uno de los directores que mejor sabe utilizar los recursos de los que dispone para ofrecernos un impresionante espectáculo. La guerra de los mundos consigue su propósito; hacernos sentir impotencia ante la enormidad de todo lo que acontece. La ausencia de explicaciones científicas y/o premonitorias acentúa ese miedo a lo inexplicable, como el simple porqué de cualquier guerra, aunque los escépticos lo vean como una laguna argumental. Es una historia de lo más simple, habla de supervivencia, de un padre que quiere salvar a sus hijos, de los elementos básicos de la naturaleza humana enfrentados a un acontecimiento extraordinario. Es una nueva versión, muy libremente adaptada, de la novela que H.G. Wells publicó en 1898 en la que se describía, la forma en la que una raza alienígena más avanzada que nosotros casi nos barría de la faz de la Tierra con una superioridad insultante. Los soberbios extractos sacados de la novela de H. G. Wells que abren y cierran la película son, por contra, algunos de esos fragmentos que merecen ser rescatados de La guerra de los mundos.
Como afirma uno de los personajes del film, lo que observamos no es una guerra, sino un exterminio. Sin embargo, no nos hallamos ante el largometraje definitivo que aborde una temática tan apasionante como la de las invasiones alienígenas, algo que el director de La terminal, sí consiguió cuando nos habló de pacíficos seres de otros mundos en las excelentes E.T. El extraterrestre y Encuentros en la tercera fase.
Spielberg nos ofrece todo aquello que queremos experimentar en una sala de cine, y nos lo sirve con una calidad y una maestría muy, pero que muy por encima de la media.

Valoración: 4/5