27.5.11

Recomendación de la semana: La vida de Brian (Terry Jones, 1979)

Cuando uno habla de Monty Phyton y, en concreto, de La vida de Brian es imposible aceptar que es la mejor comedia inglesa de la historia. Su humor agudo y absurdo, en base a una ambientación bastante buena, es decir, se ríen de una realidad, lleva a que el espectador viva un sin fin de carcajadas por unas cosas que, a primera vista, son demasiado simples.
Monty Phyton siempre ha conseguido mantener la pureza del gag y del humor, es decir han conseguido plasmar la magnificencia de la broma a través de la simplicidad de un juego de palabras o de la actitud de un personaje.
La vida de Brian nos cuenta la existencia, paralela a la de Jesús, del joven Brian Cohen, un judío de Jerusalén, que vivirá su propia versión del calvario. Desde unos revolucionarios judíos -caricaturizando las asambleas comunista-, una feminista empedernida, hasta el propio Poncio Pilatos, pasarás por esta historia que nos hará ver la Galilea de Jesús de otro modo.
Con escenas ya clásicas del humor británico, como la corrección de los grafittis por parte de un legionario, el discurso de Pilatos sobre su amigo Pijus Magnificus, o la memorable escena musical del final del film, este film ha pasado a la historia del género y del cine en general siendo ya una obra maestra del séptimo arte.
No tiene pegas, no tiene errores, ya que tanto el humor como la puesta en escena es impresionante, a la par que absurda, pero al igual que sucede con el humor de Rowan Atkinson si te gusta disfrutarás en cantidad, pero sino, pasarás un mal rato porque vivirás momentos de vergüenza ajena.
Una ambientación bien buscada, recordemos que Michael Palin es historiador, consigue que a pesar de las bromas y las exageraciones consigamos ver una Galilea de cierta aproximación, salvando por el perfecto inglés que se habla.
En definitiva una obra maestra del cine cómico que perdurará en los anales de la historia hasta el fin de los días, ya que con ella podemos ver como para hacer reír a la gente no hace falta un guión rebuscado, sino la simplicidad de la mente humana.

Valoración: 6/5