20.5.11

Recomendación de la semana: Tintín y lago de los tiburones (Raymond Leblanc, 1972)

A la espera que se estrene la versión digital de sus aventuras de la mano de Steven Spielberg, y con un reparto de lujo para el doblaje como Jamie Bell, Daniel Craig, Nick Frost o Simon Pegg, debemos conformarnos con los antiguos largometrajes de Tintín y sus amigos.
Tintín, Milou y el Capitán Haddock son invitados por su buen amigo el Profesor Tornasol, a una tranquila casa cerca de un lago en el lejano país de Sildavia, donde está realizando unos experimentos, y teme que le roben su gran invento, para ello ha solicitado la ayuda de sus amigos de los dos policías Dupond y Dupont. El misterioso invento es un copiador de cosas, a partir de pasta y una máquina se consiguen realizar las más copias más exactas de cualquier objeto. A pesar de la protección, hay espías tras todas las paredes, aguardando el mejor momento para robar el invento y dárselo a su malvado y misterioso jefe.
El único largometraje de Tintín que no se inspira en ningún cómic para elaborar su historia, sino que el argumento de este film se hizo expresamente para llevar al joven periodista -profesión que parece tener apartada- a la gran pantalla. Anteriormente se habían realizado dos filmes más, uno sobre El asunto Tornasol y otro de El Templo del Sol, y posteriormente, a principios de los noventa, se realizaron los mediometrajes de toda la colección de cómics, exceptuando Tintín en el Congo.
Una excelente película juvenil con todo lo esencial del cómic -a excepción de los pantalones de golfista de Tintín- para que la cinta funcione a la perfección, con algunos defectos, debidos, tal vez, al cambio de estilo de los setenta a hoy, como los momentos musicales que, para mi gusto, sobran. A pesar de que cronológicamente sucede antes de Tintín y los "Pícaros", no deja de ser un despido de una de las series de cómics más conocida del mundo, ya que reúne a todos sus personajes principales -como sucederá también en el cómic mencionado- para que se despidan de su querido público.
Un buen film de animación, que a pesar de los años, y el pequeño defecto de los momentos musicales, consigue mantener en vilo a los espectadores grandes y pequeños, a no ser que sean grandes fans del reportero belga, porque si es así seguro que sabrán quien es el misterioso villano y como acabará la cinta tan solo comenzar. Eso sí, nos divertirá a todos.

Valoración: 3,5/5