23.6.11

Perdona si te llamo amor & Perdona pero quiero casarme contigo


En Perdona si te llamo Amor, Cuando menos se lo espera, el amor verdadero irrumpe como un huracán en la vida de Alex, un publicista de éxito, serio y guapo. A sus casi cuarenta años, conduciendo hacia el trabajo por la mañana, se topa en un cruce con Niki, que va hacia el instituto en su moto. Tras ese encuentro, el mundo tranquilo y rutinario de Alex se pone patas arriba. Niki, con toda su alegría inocente y su extraordinaria sabiduría para alguien de diecisiete años, entra en su vida llevándose sus viejas verdades, sus ideas fijas, sus grises costumbres e incluso la tristeza de haber sido dejado de repente por la mujer con la que había estado durante años.
Perdona si te llamo amor se ha destacado como éxito notable del cine italiano. La fórmula es segura: caras guapas repartidas entre atractivos treintañeros y despampanantes jovencitas, con Raoul Bova y Michela Quattrociocche a la cabeza; la historia, aunque no ofrece nada nuevo, parte de la tercera novela del superventas Federico Moccia, con más de tres millones de ejemplares vendidos en Italia y traducida a 15 idiomas. Es el propio Federico Moccia quien dirige la adaptación y quien ha adaptado, también, Perdona pero quiero casarme contigo, contando ambas cintas con los mismos protagonistas e intérpretes.
En Perdona pero quiero casarme contigo vemos a los mismos protagonistas, Alex y Niki, quienes después de una romántica petición, emprenden sus preparativos de boda, incluyendo el hecho de presentar a las respectivas familias.
Cine de consumo rápido y olvido aún más rápido según para cada cual, ya que el romance cinematográfico, desde siempre, despierta como pocos géneros reacciones dispares y enfrentadas en función de la realidad sentimental de cada uno.
Destinada única y exclusivamente a incondicionales del mayor de los sentimientos en su vertiente parejil, al menos cuenta la historia con la baza de una cierta originalidad al margen de conservadurismos de clase.
En ambos filmes se plantean cosas serias como las aspiraciones románticas, la necesidad de compromiso y el toma y daca necesario para establecer una conversación de pareja. Habría que preguntarle al director si está contento con las adaptaciones que ha hecho de las dos películas. Es bien sabido que es casi imposible que un film se ciña estrictamente a lo que dice el libro, pero es impresionante ver como el mismo autor se carga partes importantes de su propio libro para reinventarlas. No debería de ahber vendido este caso las películas con el nombre de los libros, ya que simplemente podríamos catalogarlas de parecidas. Recomendada para fans de la comedia romántica italiana y lectores de Moccia.

Valoración: 3/5