9.6.11

Sin identidad, lo último de Jaume Collet-Serra

El exitoso director catalán del género de terror se atreve con este thriller psicológico, después de dirigir La casa de cera y La Huérfana, nos trae Sin identidad, una coproducción entre el Reino Unido, Alemania y Estados Unidos, que nos lleva al giro de situaciones que te puede llevar la simple pérdida de un pasaporte.
Liam Neeson es el Dr. Martin Harris que asiste a una cumbre de biotecnología en Berlín, pero debido al error de un taxista, pierde su documentación y poco después sufre un accidente y se pasa cuatro días en coma, cuando regresa al hotel para reencontrarse con su mujer descubre que ella no le reconoce y alguien le ha suplantado, llevándolo a buscarse a si mismo en un país extraño, una ciudad desconocida y una sensación de no existir.
El actor irlandés vuelve atreverse con las extrañas situaciones como lo hizo en Venganza y Chloe, que junto a este nos presenta a un protagonista sumido en las tinieblas de la duda, que le llevan a realizar todo tipo de locuras por tal de seguir vivo y salvarse de quien le persigue, sin saber muy bien quien es ese alguien. A su lado está Diane Kruger y January Jones, en los papeles de las mujeres de este hombre siendo estas las únicas personas que le pueden ayudar, junto a un Frank Langella que interpreta a un experto profesor, un maestro parecido al que realizaba en Wall Street 2. Pero los que sorprenden realmente son Bruno Ganz, que demuestra porque está considerado uno de los mejores actores alemanes que hay en activo, y Karl Markovics, que a quien no le suene, era el inspector Stockinger en la primera generación de la serie Rex.
Un film sobrecogedor que lleva al espectador a un espiral vertiginoso ya que uno se siente identificado, en la sociedad que vivimos en el que todo el mundo sabe todo de todos, uno llega a pensar que sucedería si le ocurriera. Además Liam Neeson consigue que el personaje nos caiga tan bien que su suplantador nos caiga tan mal que nos pones a su favor sin problemas.
La forma en que Collet-Serra nos plantea los miedos e inquietudes del protagonista hace que aún nos mentamos más en la historia llegando a dudar de si tiene razón o no, su manía persecutoria, sus ataques de ansiedad y las numerosas situaciones de tensión hacen de este film la mejor forma de mordernos las uñas.

Valoración: 3,5/5