8.7.11

Recomendación de la semana: La leyenda de la ciudad sin nombre (Joshua Logan, 1969)

En el capítulo Todo canciones, todo bailes, Homer y Bart van a alquilar una película, pero en lugar de escoger una romántica escogen un western, Pintemos tu carreta, un western que espera que sea de tiros y persecuciones a caballo, pero resulta ser un musical protagonizada por Lee Marvin y Clint Eastwood, y aunque no se pueda creer, esta película existe, y fue estrenada en nuestro país bajo el título La leyenda de la ciudad sin nombre.
Ben Rumson es un solitario buscador de oro que va filón tras filón, pero cerca de su próximo destino se produce un accidente con una carreta que se despeña por un acantilado, provocando que uno de los dos hermanos que iban en él muera y el otro quede malherido. Justo en el instante de cavar una tumba para el finado, se descubre oro, haciendo que Rumson se quede en el lugar junto al hermano del muerto, a partir de ahora llamado Socio, para seguir excavando. A su alrededor el resto de buscadores se establecen en la ciudad, la Ciudad Sin Nombre, una ciudad en que cuatrocientos hombres viven sin una sola mujer.
Todo va según la normalidad hasta que llega a la ciudad un hombre con dos esposas, algo inadmisible para un grupo de hombres sin esposa, así que le obligan a vender una, y en una subasta pública la compra Rumson, borracho como una cuba.
Basada en una obra de teatro de Alan Jay Lerner, Joshua Logan dirige esta película musical, en que un western de mineros se convierte en una comedia romántica con canciones, sorprendiéndonos a todos la visión de actores tan reconocidos por su carácter de "duros" como Lee Marvin y Clint Eastwood se pongan a cantar y bailar sin ningún tipo de reparo, algo que demuestra definitivamente que son dos grandes actores. Junto a ellos la hermosa Jean Seberg, es la acompañante perfecta para estos dos cowboys, creando la faceta romántica del film, mientras que otros actores como Harve Presnell y Ray Walston se encargan de la parte cómica del film.
Un film que sorprende por dos grandes motivos, en primer lugar el que ya hemos dicho al ver a Marvin y Eastwood bailando y cantando. Y en segundo lugar la duración, casi de tres horas, no se percibe, el compás perfecto entre escenas musicales y cómicas, demostrando que el ritmo fílmico esta perfecta conseguido.

Valoración: 3,5/5