31.8.11

Clásico Disney #40: El emperador y sus locuras (Mark Dindal, 2001)

Kuzco es el joven emperador Inca, egoísta, egocéntrico, ególatra, y todos los ego posibles más, que vive en la cumbre de su palacio sin que nadie ni nada le preocupe. Pero su tutora, Yzma, quiere vengarse de él, hacerlo desaparecer y ocupar su lugar como emperatriz, para ello se vale de una pócima mortal, pero debido a los errores de su ayudante Kronk, Kuzco no muere, simplemente acaba convertido en una llama, y por lo tanto queda igualmente fuera del mapa. Abandonado, solo y sin un porvenir más atractivo que aprender a comer hierba, Kuzco halla ayuda en un pobre campesino, Pacha, al que pocos días antes le había dicho que su pueblo desaparecería y en su lugar iría una piscina real. A pesar de las diferencias entre los dos personajes, ambos se ayudarán para impedir que los planes de Yzma salgan bien.
La película está inspirada vagamente en elementos de típicos del imperio de los incas y del paisaje de los Andes en Perú. Sin embargo, también entremezcla iconos de culturas peruanas costeñas, como Chimú. Mezcla costumbres mexicanas, como la piñata y sus bailes. Otro posibles anacronismo es que utilizan carretas pero los incas no conocieron la rueda.
A pesar de que se inspira en el Imperio Inca, esta no es mencionado, al igual que tampoco se menciona en ningún momento Perú, ni cualquier otro nombre similar, igualmente es una buena y agradable visión de este pueblo, y una forma para que los más pequeños se acerquen a esta cultura un poco olvidada por el imaginario popular, consumido por la vida norteamericana.
Con unos dibujos muy exagerados, y unas situaciones muy extremas, El emperador y sus locuras es un claro ejemplo de la nueva ola de los reconocidos "Clásicos Disney", en que la ternura y la magia de los primeros filmes se han visto sustituidas por la risa y el dibujo animado más tosco.

Valoración: 3,5/5