27.9.11

Los amos de Brooklyn, un auténtico thriller policiaco

Ahora ya hará dos años que se estrenó en Estados Unidos, entre otros países, pero hasta un par de semanas no llegó a nuestros cines el último film de Antoine Fuqua. Quien recibiera elogios tanto de la crítica como del público por Training day (2001) y después fuera duramente criticado por la aberración que fue El rey Arturo (2004), regresa al género y a la ciudad que se siente más cómodo, para presentarnos un thriller policiaco con cuatro hilos argumentales cruzados que desembocan en un escenario común para que se crucen sus destinos.
Tres policías, que no se conocen y que han seguido carreras muy diferentes, coinciden en una multitudinaria redada en la zona más peligrosa de Brooklyn. Eddie es un hombre honrado pero autodestructivo que ha perdido el respeto de sus compañeros. Sal ha caído en la corrupción y se siente culpable porque ha asesinado por dinero a un traficante. Finalmente, Tango, que trabaja infiltrado en un caso de tráfico de drogas, se verá obligado a traicionar a Caz, un traficante que se ha convertido en su mejor amigo.
Fuqua recurre a un elenco de cinco estrellas para dar vida a este enrevesado argumento policial, por un lado Ethan Hawk, quien ya demostró sus habilidades en Training day, ahora es un policía corrupto que se arrepiente de sus actos; a su lado, en el cartel pero no en la historia, Richard Gere, abandona el papel de guaperas madurito, para ser un deprimido policía de uniforme que está a punto de jubilarse, Don Cheadle es un policía infiltrado que empieza a tener conflicto de interés porque un traficante es ahora su mejor amigo, este último tiene la cara de Wesley Snipes, que regresa a un papel importante desde que hiciera Blade o alguno de sus primeros filmes de acción.
No estoy muy habituado a este tipo de filmes, pero la intriga de un thriller y el misterio, en este caso son sustituidos por un trasfondo dramático, ya que para nuestros protagonistas cada segundo de su vida es un paso más hacia la desgracia de sus vidas, separados, casi divorciados, corruptos, alcohólicos, etcétera, etcétera.
En definitiva un thriller mediocre que gana por su factura y sus actores principales, que ocultan tras de si un drama sociológico de dimensiones incomparables, aunque, como siempre sucede en este tipo de filmes, el final no nos deja indiferentes.

Valoración: 3/5