18.10.11

Los tres mosqueteros, la inmortal historia de Dumas vuelve a la gran pantalla

Quien le iba a decir a Alexandre Dumas en 1844 que su modesta historia de aventuras a capítulos que durante los dos siglos siguientes sería una de las historias más realizadas en el cine. Ya desde los albores del Séptimo Arte esta historia fue una de las mayores inspiraciones, así existe la versión en dos partes de J.  Searle Dawley de 1911, hasta las más modernas de Stephen Herek de 1993, siempre ha estado presente en la gran pantalla. Lo más sorprendente es que los más propensos a realizar películas sobre este clásico de la literatura francesa son los malos de la novela, los británicos, como este último caso que tenemos entre manos.
Paul W. S. Anderson, director de Death Race y Resident Evil, siguiendo con las películas de aventuras pero con las vistas puestas en un público más amplio, en esta ocasión se realiza un film de acción para grandes y mayores, y como sucede últimamente acaba resultando una película simplona para adolescentes sin mente. Al igual que la última entrega de Piratas del Caribe, en que el argumento romántico entre el pastor y la sirena entorpece la historia principal, y suerte de los protagonistas que aguantan la cuarta entrega pirata. En cambio en Los tres mosqueteros, los personajes principales son interesantes, pero la visión de D'Artagnan y su relación con Constance es más de una película de adolescentes americanos que de una película ambientada en el siglo XVII.
El argumento gira entorno de los tres mosqueteros, Athos, Porthos y Aramis, y del aprendiz de mosquetero D'Artagnan, como deben defender a la corona francesa de los conspiradores británicos, sus aliados franceses el Cardenal Richelieu y Rochefort, y Milady de Winter. Pero en esta ocasión los creadores han ido un paso más allá y han añadido toques de cierto futurimso y acción moderna a esta clásica aventura, barcos voladores, luchas al más puro estilo Jason Statham, y unos toques de ambietación parecidos a los utilizados por Guy Ritchie en Sherlock Holmes.
A pesar de tener un aspecto muy llamativo y al mismo tiempo tentador para los amantes de las aventuras de época, una vez entras en la sala y te enfrentes a la cinta te vas aburriendo lentamente hasta que tu mente se desconecta de la historia que estamos viendo, como si de un programa matutino se tratara. A pesar de ello, el intento de revisión, y un cierto logro en ello, salva la película que puede mejorar en las más que probables secuelas.

Valoración: 2,5/5