24.11.11

Blackthorn. Sin destino. Butch Cassidy regresa de mano de un español

Si cuarenta años más tarde de que se realizara Dos hombres y un destino (George Roy Hill, 1969), alguien se hubiera sentado para hacer la segunda parte, de lo que hubiera sucedido después de esa famosa imagen congelada de Paul Newman y Robert Redford al final del film, creo que el resultado hubiera sido este. Lo sorprendente de todo es que el origen de este film no es un nostálgico cineasta norteamericano que creyó en la leyenda de que Butch Cassidy y Sundance Kid sobrevivieron al banco de Tupiza, sino que la idea ha surgido de dos cineastas españoles. El director, Mateo Gil, y el guionista, Miguel Barros, han creado una historia magnífica con todos los detalles para que encajará con ese gran film que fue Dos hombres y un destino.
James Blackthorn es un gringo que cría caballos en Bolivia, después de más de veinte años lejos de Estados Unidos decide regresar al lado de la única supuesta familia que le queda, su sobrino Ryan, pero justo cuando está a punto de emprender el viaje de retorno se cruza en su camino Eduardo Apodaca, un ingeniero español que supuestamente ha robado el dinero de un importante propietario minero. Blackthorn ayudará a este nuevo forajido, misteriosamente conoce como sobrevivir en el desierto, que comer, como curarse, etcétera, etcétera. Será cuando volvamos a la juventud de Blackthorn cuando descubramos que en realidad se trata de Buthc Cassidy, que después de salir con vida de Tupiza, sigue con vida en el anonimato que le ha ofrecido Bolivia. Pero la sensación de libertad que le ofrece Apodaca, y sentir de nuevo el aire en el pelo corriendo a lomos de un caballo le hace olvidar que quiere volver a casa.
Sam Shepard es un viejo pero en forma Butch Cassidy, mientras que su nuevo compañero de fatigas, al que parece que enseña el oficio de forajido, es Eduardo Noriega que nos demuestra que es un excelente actor, interpretando este western de origen español. El final de pequeño reparto está formado por Stephen Rea, como el viejo perseguidor de la pareja de forajidos, Nikolaj Coster-Waldau -al que muchos reconocerán por ser Jamie Lannister en Juego de Tronos- es el joven Cassidy, mientras que su compañero, Sundance Kid, está interpretado por Padraic Delaney.
Para los amantes del western, y en concreto de la original de 1969, este es un magnífico final con el que ver la historia con otros ojos, para sentirse satisfechos después de cuarenta años.

Valoración: 4/5