23.11.11

Clásico Disney #34: El jorobado de Notre Dame (Gary Trousdale & Kirk Wise, 1996)

Cuenta la historia que existía en París un hombre, que debido a su deformidad, vivía encerrado en el campanario de la catedral de Notre Dame, su nombre, era Quasimodo. Así empieza el film El jorobado de Notre Dame, dirigida por Gary Trousdale y Kirk Wise, y producida por Walt Disney Pictures en 1996. El film comienza cuando el cruel juez Claude Frollo empieza a perseguir a todos los gitanos de París, entre ellos a una mujer que al huir de él, cae y muere delante de la catedral de Notre Dame. Al ver que la mujer llevaba consigo un bebé y que este es deforme, el juez Frollo decide lanzarlo a un pozo, pero el sacerdote de la catedral lo evita, obligando al juez Frollo a cuidar al bebé como si fuera suyo, a lo que este acepta con la condición de esconderlo en el campanario de la catedral. Pasados veinte años después, Quasimodo se encuentra triste, porque desea con todo su corazón salir y poder asistir al Festival de los Bufones de la ciudad, pero el juez se lo prohíbe, mientras que sus amigas, las gárgolas Hugo, Víctor y Laverne (que sólo cobran vida en su presencia) lo estimulan a que vaya a la fiesta. Quasimodo, finalmente decidido, baja a formar parte de la celebración. Durante la fiesta Esmeralda invita a subir al campanero al escenario, sin saber que en realidad lo que ve no es una máscara, sino su verdadero rostro. Al intentar tirar de él se descubre la verdad y toda la ciudad observa horrorizada a ese monstruoso ser, y Frollo no puede dar crédito a lo que ve. Pero el jefe de los gitanos, Clopin salva la situación y corona a Quasimodo como "El rostro más feo de París", con lo que todo el pueblo lo ovaciona como su nuevo rey tonto. Parece ser el momento más feliz para Quasimodo, pero repentinamente unos soldados comienzan a lanzarle frutas y verduras, lo que desencadena una tortura pública en contra del derrocado rey tonto. A partir de este momento el film no ofrece una visión de buenos y malos, muy definida, pues el juez Frollo y sus soldados son los malos, y Quasimodo, Esmeralda y Febo (el nuevo capitán) forman el grupo de los buenos. El film intenta ser una demostración (a lo Disney) de que no se ha de juzgar a las personas por el físico, pues todo no es lo que parece. Quasimodo, feo, tímido e inseguro resulta ser bueno, paciente, cariñoso y buena persona, mientras que el juez Frollo, una persona importante, poderosa, con responsabilidades y con una gran moral, resulta ser un asesino, cruel y despiadado personaje. 
De este film pocas cosas se pueden decir que no se sepan ya, pues no deja de ser una adaptación de la obra literaria francesa Nuestra Señora de París, de por Víctor Hugo. Pero lo que si se puede remarcar es el hecho de que este film es, junto con Dumbo y Pinocho, uno de los mas crueles, a mi modo de ver, de la factoría Disney, pues que hay más cruel que la humillación pública por causas físicas. Dumbo es ridiculizado por sus orejas, Pinocho es utilizado por ser de madera, y hasta cuando se convierte en burro, también es humillado, y Quasimodo es víctima de escarnio público por su deformidad. Es por esta razón que considero que para ver estos tres films, es importante tener en cuenta que en ellas se muestra una crueldad humana y muy real, y no tan ficticia como lo puede ser una bruja o una maldición. Recomiendo este film al público familiar, en especial a aquellos que quieran enseñar algo a los más pequeños, pero bajo la vigilancia de algún adulto, pues dependiendo de qué edad tenga el público infantil, pueden no gustarles algunas escenas.
Para los más espectadores más curiosos avisar que en el minuto 14.33, cuando Quasimodo está cantando la canción “Fuera”, abajo a la izquierda de la pantalla, se puede ver a Bella, de La Bella y la Bestia, paseando por París, aunque tan sólo se ve unos segundos.

Valoración: 3/5